El martes 3 de noviembre se realizó la última conferencia del segundo ciclo de webinars sobre Inteligencia Artificial (IA) y evaluación de aprendizajes, organizado por el Observatorio sobre el uso de Inteligencia Artificial en Educación (ObIA-Educ) de Universidad de Las Américas (UDLA), la que se tituló “Estrategias focalizadas para la evaluación formativa” y que fue dictada por el académico de UDLA, Cristian Sepúlveda.
En su presentación, el académico del ObIA-Edu abordó cómo integrar herramientas de Inteligencia Artificial (IA) en distintas etapas de una clase (inicio, desarrollo y desenlace) para fortalecer la evaluación formativa y generar mejores oportunidades de aprendizaje.
Según explicó Sepúlveda, los períodos de atención sostenida suelen situarse entre 10 y 15 minutos, aunque pueden variar dependiendo de distintos factores. Asimismo, las desconexiones pueden aparecer desde los primeros minutos de una exposición y hacerse más frecuentes a medida que esta avanza. Frente a este escenario, propuso incorporar pausas activas, entendidas como instancias breves para revisar apuntes, conversar en parejas, responder preguntas o realizar actividades que permitan reforzar los contenidos.
Estas estrategias también pueden convertirse en oportunidades de evaluación formativa, ya que entregan información sobre el nivel de comprensión de los estudiantes. “La evaluación es formativa cuando la información sobre el aprendizaje se utiliza para decidir los pasos siguientes. Estas pausas nos ayudan a recoger información y a reorientar la clase cuando detectamos que algún concepto o proceso no se está comprendiendo”, señaló el académico.
En esta línea, Sepúlveda presentó distintas estrategias que pueden incorporarse en la sala de clases, entre ellas, el uso de juegos como Jeopardy para activar conocimientos previos al inicio de una sesión. Este tipo de actividad permite recuperar contenidos de manera dinámica y lúdica, además de fomentar la participación de los estudiantes. También plantea el uso de preguntas bisagra, que permiten comprobar si los estudiantes comprendieron un concepto antes de avanzar hacia nuevos contenidos.
Otra posibilidad es utilizar la IA para crear actividades didácticas, ejercicios y recursos personalizados. El académico destacó que, mientras anteriormente los docentes dependían de plataformas externas para desarrollar este tipo de materiales, hoy estas herramientas facilitan la creación de recursos ajustados a los objetivos y necesidades de cada clase. Asimismo, mencionó estrategias como pedir a los estudiantes que identifiquen y expliquen errores generados por la IA, utilizar la composición musical como recurso de aprendizaje y desarrollar actividades de síntesis y autoevaluación al finalizar una sesión.
Finalmente, Sepúlveda destacó que la IA debe incorporarse sin reemplazar el pensamiento propio de los estudiantes, promoviendo primero instancias de reflexión y producción sin tecnología. En este sentido, señaló que estas herramientas pueden ampliar y mejorar sus trabajos, siempre que sean capaces de analizar críticamente sus resultados y que la evaluación considere tanto el producto como el proceso de aprendizaje. En esa línea, destaca el valor de la escritura manual y la lectura en papel como experiencias que pueden favorecer la atención y los procesos cognitivos.
Una vez que los estudiantes han desarrollado estos procesos, la IA puede incorporarse como una herramienta para ampliar, mejorar y cuestionar sus producciones. Esto implica que los alumnos no solo utilicen los resultados que entrega la tecnología, sino que también sean capaces de analizarlos críticamente.
“Es importante que los estudiantes tengan instancias en las que piensen y produzcan, incluso con papel y lápiz, antes de incorporar la inteligencia artificial, “El docente no evalúa solamente el producto, sino todo el proceso: lo que los estudiantes hicieron, lo que generaron, lo que produjeron y cómo lo conversaron”, concluyó.
Con este encuentro se dio cierre al segundo ciclo de webinars sobre “IA y evaluación de aprendizajes: desafíos, criterios y nuevas prácticas”, iniciativa que contempló diez encuentros realizados entre el 14 de octubre y el 3 de noviembre, con la participación de especialistas de Chile, México, Brasil, Uruguay y España. A lo largo del ciclo se abordaron los principales desafíos que plantea la inteligencia artificial generativa para la evaluación educativa, destacando la importancia de promover prácticas auténticas, formativas y centradas en el proceso de aprendizaje.
Este segundo ciclo de webinars se enmarca en la Semana Mundial de la Alfabetización Mediática e Informacional de la Unesco. En este contexto, Universidad de Las Américas, como integrante de la red colaborativa Global MIL Alliance de la Unesco, se suma a esta iniciativa con una programación orientada a compartir conocimientos y herramientas frente a uno de los desafíos centrales de la educación actual.