Estas en: Género Profesionales de diversos sectores analizan en UDLA la incorporación de la mujer en sectores tradicionalmente masculinizados
Publicado el 13 de marzo de 2026
Exitosas profesionales, representativas de diversas áreas del quehacer nacional, compartieron sus experiencias sobre lo que significa abrirse camino en sectores tradicionalmente masculinizados o de extrema competitividad. La conversación se generó en el marco de un conversatorio organizado por eCampus de Universidad de Las Américas con motivo del Día Internacional de la Mujer.
El encuentro fue un espacio de reflexión, en el que las expositoras relataron sus trayectorias profesionales y abordaron temas como el esfuerzo adicional para consolidar liderazgos en entornos donde la presencia femenina ha sido históricamente minoritaria.
La actividad, denominada “Voces de mujeres: inserción laboral y corresponsabilidad en distintos ámbitos profesionales”, contó con la participación de Gloria Maldonado, presidenta del Directorio de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP); Marisol Peña, expresidenta del Tribunal Constitucional, y Alejandra Ravera, Executive Director de Cheil Chile. Las expositoras agradecieron la oportunidad de contar sus experiencias a generaciones que anhelan liderar en rubros donde persisten inequidades, e hicieron un llamado a apoyar para que concreten sus sueños laborales.
La anfitriona del encuentro, Michelle Bass, Directora General de eCampus de UDLA, explicó que muchas alumnas son trabajadoras y madres que se encuentran definiendo su proyecto de vida, por lo que analizar la responsabilidad en el trabajo y la corresponsabilidad es un tema clave. Sostuvo que, si bien la participación femenina creció en las últimas décadas, persisten brechas y la necesidad de avanzar en corresponsabilidad en el cuidado, lo que constituye “un desafío social y cultural”. Puntualizó, además, que “el liderazgo no tiene género” y que, sin embargo, durante mucho tiempo tuvo barreras.
La primera expositora, Gloria Maldonado, indicó que la presencia y diversidad femenina constituye una ventaja competitiva real y medible, que aún no ha sido suficientemente considerada. Aunque el 53% de la matrícula universitaria y 60% de titulaciones corresponde a mujeres, ello no se refleja en el mercado laboral. Solo 35% de quienes trabajan en ciencia, tecnología e ingeniería son mujeres, y ocupan menos del 12% de los cargos de liderazgo STEM (acrónimo en inglés: Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Es decir, se forma talento, pero no se capitaliza, lo que resulta complejo en un contexto de “incertidumbre tecnológica”, donde las decisiones se toman desde la inteligencia artificial y la tecnología.
“La ciencia, las matemáticas y la ingeniería sí son para las mujeres, aseveró. No estar en estas conversaciones es quedarse fuera del futuro de la humanidad”. Agregó que las áreas STEM concentrarán el 70% de los empleos en la próxima década, teniendo las mujeres la oportunidad de agregar valor. En ese sentido, invitó a “construir futuro”, afirmando que “de nosotras depende liderar desde la ciencia y la innovación. No estamos pidiendo espacio. Estamos ofreciendo transformación”.
La segunda ponencia estuvo a cargo de la abogada Marisol Peña, quien, a partir del mito del rey griego Sísifo, castigado a empujar eternamente una roca cuesta arriba, expresó que “debemos preguntarnos si las mujeres estamos condenadas a empujar rocas y a no avanzar”.
En primer lugar, valoró, el apoyo de mentores, como en su caso los renombrados abogados Alejandro Silva Bascuñán y el excontralor Arturo Aylwin, quienes le ofrecieron oportunidades en función de su buen desempeño académico. “No necesitamos beneficios ni granjerías, sino oportunidades para probar lo que podemos hacer”, afirmó, instando a “ir abriendo las puertas a aquellas que vienen detrás”.
Asimismo, detalló, los factores que complejizan el desarrollo profesional femenino, como la inseguridad, la culpa por no dedicar suficiente tiempo a los hijos, la competitividad enfermiza, el agobio de probar la capacidad respecto del hombre, y mitos sobre los roles femeninos y masculinos. Estos obstáculos, señaló, conducen a una falsa dicotomía: trabajar fuera del hogar o dedicarse al cuidado de los hijos, lo que incluso lleva a que jóvenes profesionales opten por no ser madre.
La expositora, Alejandra Ravera, relató que, siendo niña, estudió piano durante seis años (su madre pianista anhelaba que siguiera sus pasos), experiencia que le permitió aprender que una nota musical es un dato, pero, unidas, son arte. “Esa melodía es la que debemos tener en la vida como objetivo: cuál es la melodía que quiero tocar”, expresó.
Haciendo un símil con una directora de orquesta, postuló que las mujeres, por su carácter multifuncional, suelen asumir liderazgos sin un reconocimiento explícito y en un sistema que no siempre reparte con equidad. “¿Esa carga invisible que hemos llevado tantos años, ¿la hacemos notar”, manifestó, enfatizando que no se trata de recibir “ayuda” del hombre, sino de construir en conjunto, para que “el talento que existe pueda quedarse”.