Estas en: Noticias Banner Noticias Conversatorio sobre artes escénicas, teatro, literatura y memoria marca el cierre de la exposición Casa-Cuartel
Publicado el 24 de marzo de 2026
El cierre de la exposición Casa-Cuartel, del académico e investigador del Centro de Producción del Espacio de la Facutad de Arquitectura, Animación, Diseño y Construcción de Universidad de Las Américas, Dr. José Abásolo, estuvo marcado por un conversatorio que reunió a diversas figuras del ámbito de la creación, generando un espacio de diálogo y reflexión en torno a la muestra en Galería Barco.
La actividad se desarrolló como una instancia de diálogo interdisciplinar en torno a las artes escénicas, el teatro y la literatura, entendidas como prácticas capaces de interrogar la memoria y activar críticamente el espacio. La conversación contó con la participación de Nona Fernández, Ítalo Gallardo y Carlos Soto Román, junto a los investigadores y curadores José Abásolo, Fernando Portal y Sebastián Tapia.
La jornada se inició con una performance sonora planteada como una activación sensible del proyecto, donde sonido, voz y espacialidad se articularon como dispositivos de memoria. En esa línea, el encuentro propuso reflexionar sobre las relaciones entre archivo y ficción, documento y representación, así como sobre el potencial de las artes para hacer comparecer aquello que ha sido borrado, silenciado o desplazado.
Uno de los aspectos que Nona Fernández destacó de la exposición fue el valor otorgado al archivo y al trabajo investigativo que permite su interpretación.
“Lejos de ser espacios muertos, los archivos hablan, pero exigen una disposición atenta. No se trata de imponer una lectura, sino de dejar que los materiales abran sus propios caminos. Desde ahí, cada mirada reconstruye una versión distinta, porque toda aproximación está atravesada por la subjetividad”, señaló la escritora.
En esa misma línea, también se refirió a la importancia de abordar temas vinculados a la memoria, “interrogar estos espacios, casas o lugares marcados por el horror, se vuelve un ejercicio necesario. No solo desde lo material, sino también desde lo simbólico. Permitir que esos lugares “hablen”, que sean parte activa de una reflexión sobre el pasado”.
Por su parte, Abásolo destacó que “el conversatorio permitió desplazar la discusión desde la arquitectura hacia el lenguaje y sus límites. Tanto Nona Fernández como Carlos Soto Román insistieron en la capacidad de la narración y la literatura, en la imposibilidad de una representación total del horror, subrayando el rol de la ficción, la fragmentación y la opacidad como formas legítimas de aproximación”.
Asimismo, agregó que “Gallardo aportó una mirada desde las artes escénicas que tensiona la relación entre documento e imagen, cuestionando la aparente objetividad del archivo, particularmente desde su experiencia en la obra “Aprendan del fuego””.
Consultado por las principales reflexiones que deja este proyecto de investigación y curaduría, el académico señaló que “Casa-Cuartel deja como principal reflexión la dificultad, y a la vez la necesidad, de hacer comparecer arquitecturas ausentes. No se trató únicamente de reconstruir un inmueble desaparecido, sino de interrogar las condiciones que permitieron que una misma estructura albergara simultáneamente vida doméstica y violencia estatal”.