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La madurez del Sistema de Acceso a la Educación Superior y la etapa de desarrollo en que se encuentra la Universidad, han permitido dar este paso, que se formaliza a partir de la Admisión 2022.

¿En qué consiste el Sistema de Acceso al que adscribió la Universidad?

El Sistema de Acceso a la Educación Superior es el sistema creado a partir de lo establecido en la Ley N° 21.091 de Educación Superior, que organiza los procesos y los instrumentos utilizados para la postulación, selección y matrícula de estudiantes en las instituciones de educación superior que, voluntariamente, adscriben para participar en él.

Efectivamente, este sistema está a cargo de la Subsecretaría de Educación Superior, y viene a reemplazar el anterior Sistema Único de Admisión – el SUA- que administraba el CRUCH.

El ingreso de UDLA al sistema en 2021 implica que los estudiantes que ingresen en los procesos de admisión regular de 2022 en adelante, a programas profesionales y de licenciatura, diurnos y presenciales de la Universidad, deberán hacerlo por las mecanismos y vías de admisión que el sistema establece.

Como era en el caso del SUA, la vía más relevante es la postulación centralizada, que se efectúa a través de una plataforma electrónica única. Por esta vía, se seleccionará a los postulantes conforme a sus desempeños, es decir, los puntajes obtenidos en los diferentes instrumentos de acceso -Notas de Enseñanza Media, Ranking de Notas y Pruebas de Transición- según las ponderaciones que ha establecido la Universidad: 40%, 30% y 30%, respectivamente para cada instrumento, y conforme a las preferencias informadas por los postulantes.

Recordemos que para el proceso de admisión 2022, participan en el Sistema de Acceso 45 universidades, todas ellas acreditadas.

¿Cuáles son los motivos que llevaron a la Universidad a ingresar al Sistema de Acceso?

En su evaluación del ingreso al Sistema de Acceso, la Universidad consideró varios aspectos de interés para la institución y para los estudiantes. Por una parte, consideramos que el actual sistema representa un avance en comparación con el anterior SUA, en términos de su flexibilidad e inclusividad.

Esto porque reconoce distintas vías de admisión, según los programas ofrecidos, distinguiendo la centralizada antes mencionada y una admisión directa a cargo de cada universidad. A ello se suman los cambios en la prueba de admisión, y la mayor flexibilidad en las ponderaciones de los instrumentos, que permite dar un mayor peso a los resultados de la enseñanza media, un indicador que reconoce la historia y esfuerzo de los postulantes.

Esto nos permite continuar ofreciendo programas de estudio para jóvenes y adultos trabajadores, e implementar políticas e iniciativas de equidad dirigidas a estudiantes de distintos niveles socioeconómicos.  Es decir, el ingreso al sistema es consistente con el sello de universidad inclusiva declarado por nuestra institución.

Por otra parte, para los nuevos estudiantes se amplía la posibilidad de acceder a beneficios estatales que, en algunos casos, incluyen requisitos de desempeños mínimos en los instrumentos del sistema. Esto es positivo, aunque, obviamente, el acceso a beneficios no está asegurado, ya que dependerá del cumplimiento efectivo de los requisitos establecidos.

¿Considera el actual Sistema de Acceso un buen mecanismo para ingresar a la educación superior? Y, ¿por qué?

Como mencioné, nos parece que el Sistema de Acceso constituye un avance en relación al sistema anterior. Su diseño e implementación general buscan promover la inclusión, en términos de eliminar las discriminaciones arbitrarias en el acceso a la educación superior, a la vez que entregan una garantía de acceso de los estudiantes a proyectos educativos diversos, con pluralidad de visiones y valores, en condiciones relativamente similares. Esto es importante para la consolidación de nuestro Sistema de Educación Superior.

Sin embargo, como todo nuevo sistema, el Sistema de Acceso, que entró en vigencia en 2020, debiese estar sujeto a ajustes y mejoras a partir, entre otros motivos, de la experiencia de sus primeros años y al interés de cada vez más amplios segmentos de la población que buscan acceder a la educación superior.

Al margen de lo anterior, está la permanente discusión acerca de los instrumentos de acceso. En esta materia, se reconocen mejoras en equidad al pasar de la PSU a la PDT. Es seguro que estas mejoras serán recogidas en la Prueba de Acceso resultante, que debiese aplicarse en 2022.

Para este efecto es importante el trabajo que el Comité Técnico de Acceso del sistema, donde las universidades privadas tenemos dos representantes, lleve a cabo con las nuevas autoridades educacionales.

En la práctica, ¿cuáles son los cambios que se verán producto del ingreso de la Universidad al Sistema de Acceso?

En lo esencial, cambia la forma en que los interesados en los programas profesionales, diurnos y presenciales que imparte UDLA deben postular a nuestros programas, particularmente quienes no tienen estudios superiores previos, como son los recientemente egresados de educación media. O sea, en el caso de esos programas, ahora a la UDLA se postula por el Sistema de Acceso que administra la Subsecretaría de Educación Superior.

Para el resto de las carreras técnicas y los programas de continuidad de estudios, sean vespertinos, Executive u Online, mantenemos las vías y requisitos tradicionales de UDLA.

Adicionalmente, también son muy importantes los cambios que probablemente los postulantes no percibirán, y que tienen ver con los ajustes y nuevos desarrollos en los sistemas tecnológicos internos de admisión que se han implementado este año en la Universidad, y que han requerido un esfuerzo significativo por parte de nuestros equipos profesionales y técnicos. Creemos que han hecho un gran trabajo, el cual se verá reflejado en un exitoso proceso de Admisión 2022, que ya está en marcha.

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