Con una ceremonia de certificación, la carrera de Terapia Ocupacional de Universidad de Las Américas (UDLA) de Sede Viña del Mar cerró el proyecto de Vinculación con el Medio “Simulación con Sentido”. La iniciativa reunió a 30 personas mayores en una experiencia que articuló participación social, formación universitaria e intervención comunitaria.

El proyecto contempló siete talleres de simulación actoral, instancia en la que participaron activamente junto a estudiantes. La propuesta buscó generar espacios de encuentro intergeneracional y, al mismo tiempo, entregar a los alumnos experiencias prácticas vinculadas con su formación disciplinar.
Durante su desarrollo los usuarios formaron parte de un proceso orientado a fortalecer su participación social y competencia ocupacional, mediante actividades de simulación actoral diseñadas para personas mayores. Los talleres fueron impartidos por el docente Miguel Ángel Araya.
Investigación aplicada y plan piloto
El proyecto se articuló con la asignatura Persona Mayor de Terapia Ocupacional, permitiendo que los estudiantes aplicaran conocimientos disciplinares en un contexto real, participaran en el diseño de intervenciones y utilizaran instrumentos validados. De esta manera, la experiencia incorporó el vínculo directo con personas mayores como parte del proceso de aprendizaje.
Otro de los componentes fue la investigación aplicada. El proyecto contempló una evaluación cuantitativa del impacto de los talleres, considerando indicadores asociados a calidad de vida, salud mental y autopercepción ocupacional. Los resultados permitirán aportar antecedentes sobre el uso de la simulación actoral como estrategia de intervención con personas mayores.
Además, consideró la elaboración de un plan piloto para proyectar su participación como actores simulados en procesos formativos de UDLA a través de los Centros de Educación Clínica Interdisciplinar.
Experiencia significativa
María Ignacia Díaz, Directora de Carrera de Terapia Ocupacional, expresó que esta “fue una experiencia profundamente significativa, no solo para las personas mayores, sino también para nuestros estudiantes y el equipo académico. Nos permitió derribar estereotipos y comprender que el envejecimiento puede ser activo, participativo y lleno de nuevos desafíos”.
Agregó que “las personas mayores no solo fortalecieron sus redes y asumieron nuevos roles, sino que también fueron protagonistas en la formación de futuros terapeutas ocupacionales. Esperamos seguir generando espacios donde puedan participar, construir comunidad y continuar aportando activamente a nuestra sociedad”.
Nicole Augsburger, académica líder del proyecto, dijo “cuando diseñamos Simulación con Sentido teníamos una hipótesis técnica bastante clara, que la participación social incide directamente en la calidad de vida, la salud mental y la autopercepción ocupacional de las personas mayores. Por eso construimos una evaluación cuantitativa, pensando en generar evidencia en un grupo etario donde todavía hay pocos antecedentes”. |

“La declaración de bienestar que los participantes hicieron cada sesión, y su solicitud explícita de que aumentáramos la cantidad de talleres y el espacio destinado a ellos, dice más que cualquier escala. Al proponerles que jugaran, que probaran otros roles, que se atrevieran a equivocarse, terminó siendo una de las experiencias formativas más enriquecedoras”, comentó.
Personas mayores y estudiantes

La estudiante Almendra Cáceres manifestó que “esta fue una experiencia muy significativa. Estoy profundamente agradecida por la oportunidad de conocer a las personas mayores, sus historias, experiencias, su forma de ver la vida y todo lo que nos enseñaron. En Terapia Ocupacional aprendemos que las ocupaciones más valiosas muchas veces nacen del encuentro con otros, pues escuchar, compartir, reír y los momentos significativos también son formas de cuidar, promover bienestar y fortalecer la participación”.
Nancy Lisboa, una de las participantes, dijo “fue muy bonita esta actividad, fabulosa, pudimos reírnos mucho y compartir con otras personas de igual a igual. Ojalá UDLA vuelva a repetir esta experiencia, pues hay personas mayores que están muy solas en sus hogares y oportunidades como esta hacen renacer”.
Para María Luisa García, “este proyecto fue estimulante, muy dinámico, con mucha energía positiva. Nos hicieron sentir muy en confianza y sacaron todas nuestras capacidades que teníamos escondidas. UDLA debiera replicar esta iniciativa para que más personas mayores puedan acceder, pues debe haber muchos con otras habilidades para potenciar. Es una tarea para la Universidad, de crear más instancias que sean un aporte para nosotros y los estudiantes”.
Finalmente, Camilo Barraza, encargado del Programa de Envejecimiento Activo del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) de la Región de Valparaíso, sostuvo que “me pareció muy interesante este proyecto, la convocatoria estuvo fantástica. Estas instancias permiten potenciar la participación, el acompañamiento y las relaciones intergeneracionales, entre otros componentes importantes que rescatar. Esperamos que UDLA siga manteniendo esta iniciativa pues responde también a un compromiso con la Ley Integral de las Personas Mayores”.



