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Entre el 7 y el 9 de enero de 2026, la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía UDLA desarrolló una nueva versión de su operativo veterinario en la comuna de Punitaqui, en la Provincia del Limarí, Región de Coquimbo, una labor sostenida que desde hace ocho años se ha transformado en un apoyo clave para la Agricultura Familiar Campesina (AFC) y la salud pública rural.

La actividad fue organizada por la Dra. Karla Vera Gómez, Directora de Escuela de Medicina Veterinaria, y el Dr. Máximo Olivares Cortés, académico disciplinar del Campus Providencia, y contó con la participación de nueve estudiantes provenientes de los campus Concepción, Santiago Centro y Providencia. Durante tres jornadas, el equipo académico y estudiantil se desplegó tanto en sectores urbanos como rurales, llevando atención veterinaria preventiva a animales menores y mayores de la zona.

En el ámbito de los animales menores, el operativo se desarrolló en la Población Las Ramadas, el Gimnasio Municipal y las localidades rurales de El Peral, Llanito y Rinconada de Punitaqui, donde se atendieron 432 caninos y felinos. Los servicios incluyeron la vacunación antirrábica y la administración de antiparasitarios internos y externos, acciones fundamentales para el control de enfermedades que pueden afectar tanto a los animales como a las personas. En paralelo, la atención de animales mayores, principalmente caprinos, ovinos, bovinos, equinos y llamas, permitió intervenir cerca de 2.000 cabezas, fortaleciendo la sanidad animal en sistemas productivos locales basados en la crianza caprina y la elaboración de quesos para autoconsumo y venta ocasional.

El Dr. Máximo Olivares destacó que este tipo de instancias cumplen un rol formativo y social irremplazable, ya que “fortalecen el proceso educativo, permiten conocer realidades del rubro pecuario y social, fomentan el trabajo en equipo y el aprendizaje desde la práctica”. En ese sentido, explicó que el contacto directo con productores y tutores permite a los estudiantes comprender cómo se integra la vida profesional en el día a día, aportando no solo desde lo técnico, sino también desde lo actitudinal y humano, en una profesión que busca “ser felices haciendo felices a los demás”.

Para los estudiantes, la experiencia significó un aprendizaje profundo en terreno. Pamela Aldea Cáceres, alumna de cuarto año del Campus Concepción, valoró especialmente el impacto comunitario del operativo, señalando que “poder aplicar en terreno lo aprendido y sentir que este trabajo tiene un impacto real y positivo en la comunidad fue muy reconfortante”. En su relato, destacó la relevancia de estas actividades para pequeños productores y familias que enfrentan limitaciones de recursos y dificultades estructurales, como la escasez hídrica y el acceso restringido a la sanidad animal, reafirmando su vocación por una medicina veterinaria al servicio de la comunidad.

En la misma línea, Victoria Stuardo Águila, también estudiante de cuarto año, resaltó el ambiente de aprendizaje colaborativo que se vivió durante las jornadas. Según comentó, la disposición permanente de los médicos veterinarios para enseñar y responder preguntas generó un espacio cercano y enriquecedor, donde el aprendizaje técnico se complementó con el trabajo en equipo y el buen clima humano.

La actividad contó además con el apoyo y coordinación de la Ilustre Municipalidad de Punitaqui, a través de su Oficina de Medio Ambiente, y de los programas Prodesal-Padis junto a profesionales médicos veterinarios y agrícolas de la comuna. Esta articulación permitió visitar a pequeños productores, usuarios de Indap  y familias pertenecientes a la AFC, reforzando una red de colaboración que busca mejorar la calidad de vida rural desde la salud animal, la prevención y la educación sanitaria.

Más allá de las cifras, el operativo en Punitaqui volvió a demostrar el valor de la vinculación con el medio como un espacio donde la formación académica se encuentra con la realidad del país. Para estudiantes y académicos, fue una experiencia que combinó aprendizaje, compromiso social y sentido público, consolidando una labor que año a año aporta al desarrollo local y a la formación de profesionales conscientes de su rol en la sociedad.