Estas en: Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía Egresados de Agronomía UDLA profundizan en infraestructura verde urbana
Publicado el 16 de diciembre de 2025
Durante tres intensas jornadas, la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía UDLA desarrolló el curso de actualización Infraestructura verde urbana, una instancia formativa dirigida especialmente a egresados de Agronomía, pensada para reconectar conocimientos disciplinares con los desafíos actuales de las ciudades y la sostenibilidad.
El curso fue dictado por el ingeniero agrónomo y Doctor en Ciencias de la Agricultura Vicente Maass, quien guio a los participantes en un recorrido conceptual que partió desde los grandes desafíos socioambientales que enfrentan hoy las ciudades, hasta el rol estratégico que cumple la infraestructura verde como proveedora de servicios ecosistémicos.
En ese contexto, Maass explicó que el enfoque del curso buscó ampliar la mirada tradicional, entendiendo que los problemas urbanos no pueden abordarse de forma aislada. Como señaló durante la primera jornada, “los desafíos de las ciudades en cuanto a su sostenibilidad requieren una visión planetaria, porque al final todo está conectado”.
Uno de los ejes centrales del curso fue visibilizar el suelo urbano, un componente que muchas veces pasa desapercibido en la planificación de áreas verdes. A lo largo de las clases, se abordó cómo estos suelos han sido históricamente invisibilizados, pese a ser fundamentales para el funcionamiento de parques, jardines, huertas urbanas y sistemas de drenaje. En palabras del académico, “el suelo es el componente fundamental de estos sistemas, y sin comprender sus propiedades físicas, químicas y biológicas, no podemos hablar de infraestructura verde funcional”.
Durante la segunda jornada, los egresados profundizaron en la clasificación de los suelos urbanos, revisando conceptos como antroposuelos y tecnosuelos, entendiendo cómo el factor antrópico modifica profundamente las propiedades del suelo. A través de ejemplos concretos, Maass explicó que estos suelos presentan una alta heterogeneidad, incluso dentro de una misma ciudad, lo que obliga a repensar los criterios tradicionales de diagnóstico y manejo. “Podemos tener más materia orgánica en un suelo urbano, pero eso no necesariamente significa que sea un suelo de buena calidad”, advirtió, al referirse a la presencia de carbonos recalcitrantes derivados de la actividad humana.
El análisis de la materia orgánica fue otro de los puntos tocados del curso. Los participantes revisaron su rol en el ciclo del carbono, la retención de humedad, la actividad microbiana y la regulación climática. En ese contexto, el expositor enfatizó que “la materia orgánica es un factor crucial y muy importante para el uso urbano”, destacando su impacto directo en la funcionalidad del suelo y, por ende, en los beneficios que la infraestructura verde entrega a las personas.
También, los egresados profundizaron en los indicadores de calidad del suelo, abordando cómo seleccionar y ponderar propiedades físicas, químicas y biológicas para evaluar su capacidad de cumplir funciones específicas, como la regulación hídrica o la producción de alimentos en agricultura urbana.
El curso permitió a los egresados actualizar conocimientos, dialogar sobre nuevas líneas de innovación agrícola y proyectar su rol profesional en un contexto urbano cada vez más complejo. La instancia reforzó la importancia de la formación continua y del vínculo permanente entre la Universidad y sus titulado.