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Bernardo Quesney, docente de la carrera de Comunicación Audiovisual y Multimedia de la Facultad de Comunicaciones y Artes UDLA, es un destacado realizador chileno que ha sabido consolidar su carrera tanto en el cine como en la dirección de videoclips. Sus trabajos han sido reconocidos en importantes festivales internacionales, destacándose recientemente por su película Historia y Geografía, en la que la actriz Catalina Saavedra recibió el Premio Caleuche por su interpretación. En esta entrevista, Quesney reflexiona sobre su trayectoria, la relación entre la música y el lenguaje audiovisual, y su labor como formador de nuevas generaciones de realizadores.

Has desarrollado una destacada trayectoria en el cine chileno, desde tus primeros largometrajes hasta tus recientes proyectos. ¿Cómo describirías tu evolución como realizador y guionista a lo largo de estos años?

Ha sido un proceso de mucho trabajo, pero también de gran satisfacción. Siempre con la certeza de que hacer cine es un camino largo y desafiante, con recursos limitados, pero nunca imposible.

 

Has trabajado con importantes artistas nacionales como Dënver, Gepe y Javiera Mena. ¿Cómo describirías la relación entre la música y el lenguaje audiovisual en tus videoclips?

Para mí, los videoclips son espacios de experimentación. Pruebo sensaciones, imágenes y conceptos, explorando sin restricciones. Lo que más me interesa es esa libertad que ofrece el formato. Siempre intento hacer una traducción visual del sonido, pero buscando alguna anomalía, algo que rompa la lógica esperada y le dé una identidad única.

Tu película “Historia y Geografía” ha sido un éxito y, además, la actriz Catalina Saavedra acaba de ganar su cuarto Premio Caleuche por su actuación. ¿Cómo recibiste este reconocimiento y qué significa para el equipo detrás del proyecto?

Fue una película que requirió mucho trabajo; nos tomó alrededor de siete años llevarla a cabo. Lo que más me alegra es que tanto Amparo Noguera como Catalina Saavedra han sido reconocidas con premios por sus actuaciones. Y lo mejor de todo es que esos premios han sido por su trabajo en una comedia, algo poco común en nuestro panorama local.

“Denominación de Origen” y el documental sobre Los Tres son tus trabajos más recientes. ¿Podrías contarnos sobre el proceso de creación de estos proyectos?

“Denominación de Origen” es un largometraje de mi amigo Tomás Alzamora, un falso documental sobre la reivindicación de la longaniza de San Carlos. Mi participación fue como asesor de guion. Siempre fue una idea muy personal de Tomás, un hombre de San Carlos y gran fanático de las longanizas. Sobre el documental de Los Tres, no sé cuánto puedo adelantar, pero es un recorrido por la historia de la banda y su regreso a los escenarios.

 

Actualmente eres docente del Taller Audiovisual II: Video Clips. ¿Cómo ha sido para ti la experiencia de formar a nuevas generaciones de realizadores?

Ha sido una experiencia muy enriquecedora. El videoclip es un formato que permite mucha experimentación y creatividad, y ver cómo cada estudiante encuentra su propia voz visual ha sido increíble. Además, me motiva mucho poder compartir herramientas que les ayuden a desarrollar su mirada y a entender el videoclip no solo como un producto audiovisual, sino también como una pieza con identidad y significado. También es un desafío, porque cada generación tiene nuevas referencias y formas de consumir contenido, lo que me obliga a estar en constante aprendizaje.

¿Cuál es tu enfoque como docente? ¿Qué aspectos consideras clave en la formación de futuros realizadores?

Mi enfoque como docente se basa en el aprendizaje a través de la práctica y la experimentación. Creo que la mejor manera de formar realizadores es enfrentándolos desde el inicio a los desafíos reales del proceso creativo, permitiéndoles explorar sus propias ideas y asumir riesgos narrativos y estéticos. Me interesa que desarrollen una mirada crítica, no solo sobre la técnica, sino también sobre el significado de lo que están contando y su impacto en la audiencia.

Con toda tu experiencia en cine y docencia, ¿qué le dirías a los estudiantes que sueñan con dedicarse a la dirección y la escritura de guiones?

Les diría que no paren de probar. Que experimenten, que se equivoquen, que sigan creando sin miedo. La dirección y la escritura de guiones no se aprenden solo en teoría; se dominan con la práctica constante. No esperen a tener el equipo perfecto o el presupuesto ideal, filmen con lo que tengan, escriban aunque sientan que no está listo, porque en ese proceso van a encontrar su propia voz.