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En la conmemoración del Día Internacional de la Mujer destacamos a tres mujeres de la Facultad de Arquitectura, Animación, Diseño y Construcción.  Ellas nos hablan sobre su experiencia en UDLA, destacando la importancia del enfoque de género en el aula y en el ámbito profesional para avanzar hacia espacios de trabajo más igualitarios.

MARCELA ARANCIBIA

Arquitecta de la Universidad de Santiago, Magíster en Docencia Universitaria UDLA y directora de la carrera de Arquitectura UDLA

El 2001 recibí una invitación a participar de la creación de una nueva Escuela de Arquitectura en UDLA y durante todos estos años he sido testigo de los esfuerzos, cambios y acciones que la Universidad ha implementado en Políticas de Género y la promoción por el reconocimiento y respeto a las diversas identidades para toda su comunidad educativa, poniendo especial cuidado en el incentivo de una educación no sexista, fortaleciendo las vocaciones igualitarias entre hombres y mujeres para formar profesionales integrales y conscientes.

UDLA ha sido un lugar de gran crecimiento, permitiendo desarrollarme en un espacio de equidad de género, promoviendo y potenciando todos los roles que como mujer he desempañado en este camino, brindándome apoyo y potenciado mi conocimiento con perfeccionamiento académico, facilitando una conciliación armoniosa de la vida laboral, familiar y personal.

En nuestra disciplina, el rol de las mujeres es clave para romper con los paradigmas y esquemas que tradicionalmente inscribe las diferencias de género, por ejemplo, algo tan básico como cuestionarnos el programa arquitectónico de la vivienda y su espacio doméstico. Tenemos que repensarla de acuerdo con las nuevas configuraciones de familia y no solo relegado al sexo femenino como lo es en la mayoría de los casos, invitando a ser conscientes de los cambios culturales y sociales de la diversidad.

En el área docente, la Escuela de Arquitectura, posee casi el 50% de académicas mujeres, todas con grado de Magíster. Esto nos permite fomentar y considerar posturas igualitarias en la formación de nuestros y nuestras estudiantes, fortaleciendo la visión de respeto a su individualidad y valor como persona en la disciplina de la arquitectura y en todas sus aristas, docencia, investigación y VcM.

Respecto al cuerpo estudiantil de arquitectura, el ingreso en este 2023 fue de 56% mujeres, incrementando el número de la comunidad femenina a 47%. Esto sin duda nos plantea grandes desafíos, pues la inserción de mujeres a la educación superior en carreras como la arquitectura, son fundamentales para avanzar en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, en un área en el que hace muy pocos años atrás era de un público mayormente masculino. Este incremento es sumamente importante para el cambio de mentalidad social y culturas de paradigmas instalados en nuestra profesión.

ANTONIA PIÑA

Magíster en Animación Stop Motion en el Centro Universitario BAU de Barcelona, académica y coordinadora docente de la Escuela de Animación Digital

Desde 2020 estoy impartiendo clases de primer año en Animación Digital .En 2021 me integré al equipo académico apoyando en áreas de coordinación docente, producción de actividades de Vinculación con el Medio y gestiones administrativas del día a día de la carrera.

En la carrera de Animación buscamos siempre mantener la paridad de género en el cuerpo docente, sobre todo los últimos semestres en los que hemos tenido un crecimiento en el número de estudiantes y hemos integrado más profesionales en el equipo. Este año se planea crear una mesa de trabajo para implementar políticas a nivel escuela de manera más activa. Uno de los objetivos como Facultad es visibilizar el trabajo de las académicas de las diferentes escuelas, mostrar su incidencia en los diferentes ámbitos.

También se ha puesto especial atención al seguimiento de protocolos de prevención y sanción del acoso sexual, la violencia y la discriminación de género. Es un tema de suma relevancia y forma parte importante de nuestra comunicación y seguimiento con estudiantes y docentes.

El trabajo de las mujeres en la animación ha estado en gran parte invisibilizado o asociado a áreas de menor reconocimiento, pero siempre ha estado ahí.  Pareciera que en muchas producciones aún se siguen asociando los roles femeninos a cargos de menor responsabilidad, y falta representatividad en las cabezas de equipos de dirección y producción, Si bien ha habido avances y hoy conocemos más de cerca el trabajo de más mujeres realizadoras, directoras, animadoras, guionistas, existe una gran brecha de género en los roles de liderazgo, y queda camino por recorrer en ese sentido.

El año pasado tuve la oportunidad de realizar la producción del Festival Noche de Monos, con la dirección de Cecilia Toro, quien tuvo la iniciativa de organizar un picnic con trabajadoras de la animación. Fue una bonita instancia para conocernos y dialogar justamente sobre el rol de la mujer en la animación y compartir experiencias en un formato más relajado.

Esta reunión de trabajadores de la animación fue una actividad puntual del festival y se realizó en el contexto de una edición con destacadas invitadas, partiendo por la inauguración con Alicia Vega, una de las principales historiadoras y propulsoras del cine como herramienta de transformación social en nuestro país. Tuvimos invitadas como Rommy Rivera, Bárbara Espinosa, Magdalena Solar, Camila Donoso, Ángela Díaz y Catalina Bórquez, quienes expusieron su tremendo trabajo a los asistentes del festival.

Resulta muy estimulante colaborar en estas actividades, sobre todo como docente, para poder despertar interés y motivación en las estudiantes que el día de mañana formarán parte de esta industria.

NATALY ARAYA

Egresada y académica de la Escuela de Construcción

Soy egresada de la Escuela de Construcción del 2014 y llegué a trabajar acá el 2015 como encargada de laboratorio, y luego de un año me contrataron como académica. Me costó comenzar a hacer clases porque la mayoría de los estudiantes son hombres, donde existe un machismo muy arraigado. Pero recibí el apoyo de la Escuela para escoger el curso que más me acomodara y desde ese momento no he parado.

Nuestra carrera es mayoritariamente de hombres y por lo mismo se tiende a pensar que tienen más experiencia a la hora de impartir clases, generando una discriminación hacia el conocimiento que tenemos las académicas. De a poco hemos ido integrando más académicas, para equiparar el equipo de la Escuela de Construcción. Me gustaría que llegaran profesoras que hagan ramos duros de la carrera y que no sea solo el profesor el que haga cursos como estructura o construcción.

Paso a paso y rompiendo barreras, la mujer se ha tenido que hacer camino dentro del ámbito de la construcción. Recuerdo cuando entré a estudiar me decían que ¿cómo iba a estudiar eso? Que mejor estudiara Arquitectura, que es una carrera más de mujeres, más de oficina, pero dije que no, porque yo “quería” estudiar Construcción y pude.

Con respecto a las obras, se ha notado que está entrando mucha mujer al ámbito de la construcción para trabajar en terminaciones, que es una parte fundamental de la obra. Pero también las hemos visto en trabajos de oficina. Ya no son solo hombres y se ha notado que existe un trato menos machista del que existía. Se han hecho cambios en este rubro, y en cosas tan básicas, como en que ya no hay un solo baño, sino que hay baños para hombres y para mujeres, vestidores de hombres y de mujeres. La mujer se ha ido imponiendo y la han ido tomando en cuenta.

Sn embargo, todas las colegas con las que he conversado, dicen que les ha costado bastante, porque son bien machistas en el rubro. Hay más barreras para una mujer que para un hombre en la construcción. Hay que seguir implementando normas, seguir implementando cosas para que se respete el trabajo de la mujer en la construcción y en todo ámbito