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Con 35 años, Guillermo Bilbao, egresado de Técnico de Nivel Superior en Viticultura y Enología de Universidad de Las Américas, destaca como sommelier en el ámbito nacional del vino, realizando asesorías a hoteles, restaurantes y bares, catas privadas, talleres y cenas maridajes.

Luego de desempeñarse laboralmente en variadas y reconocidas viñas, y de haber desarrollado todos los niveles de la Escuela de Sommeliers de Chile, Guillermo hoy se encuentra a cargo de la coordinación técnica de la mesa de cata de La CAV (Club de Amantes del Vino), punto de su trayectoria profesional en el cual destaca las actividades prácticas de su período como estudiante de UDLA.

¿Por qué ingresaste a estudiar en UDLA?

Trabajaba como bartender en un restaurante en Santo Domingo y estaba un poco cansado del rubro gastronómico. Trabajaba los fines de semanas, de noche, feriados, etc, por lo que tomé la decisión de entrar a estudiar una carrera. No tenía muy claro lo que quería estudiar, y buscando me encontré con el Técnico de Nivel Superior en Viticultura y Enología de Universidad de Las Américas, la cual me llamó la atención de inmediato. Algo conocía de vinos por mi trabajo en restaurantes, aunque quise conocer más sobre elaboración, producción, procesos de vinificación y lugares.

¿Cómo recuerdas tu proceso de formación en nuestra universidad?

Fue un proceso muy enriquecedor que ha sido clave en mi carrera profesional. Primero, por el contenido de la malla de la carrera; creo que es muy completa, ya que va desde la viticultura hasta el producto terminado. Y segundo, por la calidad humana de sus docentes. Recuerdo con mucho cariño a mis profesores Rodrigo Jara y Carolina Vásquez, con quienes aún sigo en contacto.

¿Qué consideras que marcó tu experiencia como estudiante de Universidad de Las Américas?

Lo que más me marcó como estudiante de UDLA, fueron las clases práctica de laboratorio, las salidas a terreno, las visitas a viñedos, la Estación Experimental, donde podíamos hacer nuestros propios vinos.

¿Cuán importantes han sido las armas que te brindó tu carrera en UDLA para llegar al mundo de los sommelier?

Creo que haber estudiado Técnico en Viticultura y Enología ha sido la columna vertebral de mi carrera profesional. Para entrar a estudiar a la Escuela de Sommeliers de Chile hay que conocer un poco sobre vinos y con esta profesión, se me dio la opción de avanzar un poco más rápido en los niveles de la escuela. Para hablar de vinos con propiedad hay que conocer desde el campo a la botella, los procesos de vinificación, elaboración, guarda, etc, y eso lo aprendí gracias a UDLA y las bodegas donde he trabajado. Creo que nunca se deja de aprender, en especial en este mundo del vino.

¿Cómo consideras el campo laboral para los titulados de Técnico de Nivel Superior en Viticultura y Enología?

Hay mucho campo laboral, tanto en el área de viticultura como en enología. Las bodegas siempre están necesitando gente para las vendimias, y lo bonito de esto es que puedes hacer vendimia en el hemisferio sur y luego en el hemisferio norte, pudiendo viajar mucho, conociendo distintos lugares.

Si bien es cierto, antes pensábamos que los técnicos siempre seriamos los asistentes de enólogos, hoy ya no es así. Los técnicos tenemos más proyecciones, más alternativas, y, de hecho, tengo compañeros que ya hacen sus propios vinos. Eso me alegra, creo que hoy hay más independencia y posibilidades de hacer más cosas.

¿Qué consejo les puedes entregar a los jóvenes que decidan seguir tu camino como rumbo profesional?

Bueno, lo primero es que les apasione el vino como tema de estudio y desarrollo, que vibren con él, que aprendan mucho de bodegas, lugares y estilos. Que ojalá puedan viajar para conocer otras zonas productoras y que prueben muchos vinos. Es la mejor forma de aprender.  Y siempre con moderación.
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