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La Facultad de Ingeniería y Negocios, junto a Codexverde, convocó a estudiantes, egresados y profesionales del área, a la lll Charla del Día Internacional de la Conciencia sobre el Ruido, la cual fue titulada “Ruido en pandemia”.

La bienvenida la entregó Carmen Gloria González, Directora de la Escuela de Biotecnología y Medio Ambiente de UDLA, quien compartió la relevancia que tiene para nuestra casa de estudios discutir esta temática: “Como universidad tenemos un tremendo desafío por adelante, que es formar a las nuevas generaciones como personas consientes y comprometidas con su hábitat. Debemos transmitirles a los estudiantes que, si no cuidamos nuestro medioambiente, él tampoco cuidará de nosotros”.

Las presentaciones fueron iniciadas por Igor Valdebenito, jefe del Departamento de Ruido, Lumínica y Olores del Ministerio del Medio Ambiente, quien explicó la relación entre el ruido y salud pública, cómo disminuyó esta problemática en la primera ola de pandemia, el aumento en las denuncias ciudadanas y las nuevas problemáticas que ha traído el confinamiento como por ejemplo las fiestas clandestinas, las motos delivery y las construcciones.

“Las denuncias recibidas hasta la fecha por ruidos molestos son 734, bastante alto si consideramos que el año pasado eran de 453. ¿Cuáles son las fuentes más denuncias? Justamente las faenas constructivas con un 39%. Luego vienen las actividades productivas y las actividades comerciales”, explicó.

Valdevenito también presentó los resultados de la Red de Monitoreo de Ruido Ambiental en Pandemia. Tomando en cuenta la comparación de un año normal y año de pandemia, en la Estación Alameda, los resultados mostraron que, tanto en la noche como durante el día, existe una baja considerable de ruido. A las 23 horas, por ejemplo, entre el 2018-2019, los valores eran de 71 db (A), mientras que ahora, los niveles bajan de los 68 db (A).

En esa misma línea, Nicolás Bastián, presidente del Colegio de Ingenieros en Acústica, compartió con los asistentes cómo afecta la pandemia en la percepción del ruido: “Si baja el ruido ambiente, de forma inmediata las formas tienen una mayor sensibilidad porque nos vamos a percatar de sonidos que antes no escuchábamos. También ha pasado que nuestras casas se han transformado en oficinas y salas de clases, y para poder realizar esas labores uno necesita un escenario grato, sin ruidos tan fuertes. Pero como bajó el ruido del tránsito vehicular, en muchas casas comenzaron a escuchar el ruido de los vecinos, las maquinarias, de las construcciones”.

Otra de las temáticas abordadas durante la jornada fueron las Entidades Técnicas de Fiscalización Ambiental de Ruido. Esta charla, estuvo a cargo de María Verónica Aguirre, ingeniera en Sonido y Acústica de Universidad de Las Américas y gerenta general de la Entidad Técnica de Fiscalización Ambiental ETFA Ruido.

La profesional, que definió la ETFA como persona jurídica autorizada por la Superintendencia del Medio Ambiente para apoyar actividades de fiscalización ambiental, contó sobre la experiencia en terreno que han tenido como equipo durante la pandemia.

“Técnicamente ha disminuido la movilidad de las personas y por consiguiente el tránsito vehicular y el ruido de fondo. Eso a nosotros nos ha contribuido para hacer la evaluación de la normativa de forma más expedita. Como equipo nos ha sorprendido cómo algunos sectores productivos contaminan mucho y cómo han “aprendido” a vivir con esas molestias”, manifestó.

Para finalizar, tomó la palabra Joaquín Argomedo, ingeniero acústico en la empresa Decibel, quien expuso la charla “Aislamiento acústico en pandemia”. El profesional explicó elementos importantes para esta discusión, como la propagación del sonido, cómo es el sonido en espacios cerrados y qué significa el aislamiento acústico.

“En Chile, el aislamiento acústico se regula mediante la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC), la cual en su artículo 4.1.5 divide a las edificaciones según el ruido que generan y/o el ruido que puedan recibir. Existe un índice de reducción acústica mínima de 45 dB(A) para elementos verticales y horizontales. En Decibel realizamos evaluaciones a 12 particiones entre 2018 y 2021, usando como descriptores DnT y DnTw. Al respecto, de las 12 particiones, solo 3 tenían un aislamiento de ruido aéreo de 45dB (A), es decir, que cumplen con la norma; si bien la muestra es pequeña, brinda preocupación en el incumplimiento de la norma”, comentó.

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