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Las instituciones educacionales han sido una de las más golpeadas con la llegada del COVID-19 a Chile. Isabel Riquelme, egresada de Pedagogía en Educación Básica del Campus Santiago Centro, además de ser ayudante en los ramos de gestión de aula, teatro escolar e informática educativa en nuestra universidad, es asististe de aula de estudiante de segundo básico de la Escuela República de Austria E-34 de la comuna de Estación Central.


¿Cómo impactó en el área educacional la llegada de la pandemia a nuestro país?

La directora de nuestra escuela intentó aplazar el cierre del establecimiento lo más que pudo por el tema de los niños. Nosotros tenemos un contexto social complejo y muchos de los estudiantes no tienen dónde comer ni quedarse durante el día porque sus padres trabajan. De inmediato hubo que trabajar en crear estrategias de seguimiento para acompañar a los chicos desde sus casas, tanto en la parte familiar como educativa.

Durante la crisis sanitaria nos hemos percatado la brecha digital que hay en nuestro país. ¿Cómo lo viven ustedes en la escuela?

El colegio trabaja con Classroom, pero nosotras, las asistentes de aulas, hemos estamos trabajando con Whatsapp porque nos dimos cuenta que muchos de nuestros niños no tienen computador, acceso a internet o no saben cómo utilizar las plataformas virtuales. Entonces, antes de iniciar las clases, llamamos por videollamada al apoderado y hacemos la clase a través de esta vía, porque la idea no es dejar a nadie fuera.

A todos los niños de séptimo el Estado les regala un computador, entonces nosotros los veíamos en los recreos con sus aparatos, por lo que creíamos que tenían buena conectividad; pero lo que nadie pensó, es que los niños estaban conectados al WIFI del colegio. La gran mayoría no tiene la posibilidad de pagar un plan de datos en sus casas. Cuando identificamos ese problema, nació la idea de recolectar celulares, computadores, chip, para que los estudiantes que no tuvieran, pudieran acceder a sus clases.

¿Cómo analizas que ha sido el aprendizaje de los niños durante este primer semestre online?

En la parte del contenido, obviamente no hemos podido cumplir todos los objetivos que teníamos pensados cuando inició el año, pero me quedo en que, durante este tiempo, los niños han sacado a relucir una parte que tenían oculta. En clases muchos de ellos no hablaban, eran tímidos y para mí era difícil hacer el monitoreo de 45 estudiantes; pero a través de la pantalla, en sus casas, en un ambiente más familiar, ellos se han atrevido a hablar mucho más, preguntan cuándo tienen dudas, comentan.

Durante este tiempo el tema valórico ha prevalecido totalmente sobre el conocimiento. Lo que es muy bueno y nos da la posibilidad también de darle una vuelta a que no todo es la calificación; a los niños los podemos evaluar de distintas formas.

¿Qué desafíos te ha impuesto esta pandemia en lo profesional?

La dinámica del aula es totalmente distinta a la que existe cuando debo hacer clases frente a una pantalla donde muchas veces no tenemos la opción de ver a los alumnos o de escucharlos. En ese escenario, uno tiene que sacar su lado creativo y lúdico. Antes empezaba las clases con bailes y cantos, mientras que ahora tuve que buscas otras estrategias para poder hacer lo mismo, pero a través de una pantalla. No es fácil mantener sentado y lograr la atención de niños pequeños por una hora.

El tema de las tecnologías no fue un tema en lo personal porque durante mi paso por UDLA participé de varios Congresos en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS), entonces siempre estuve muy pendiente de cómo se estaba trabajando en esa área. Además, en la Escuela siempre me dieron la posibilidad de implementar las estrategias que aprendí en UDLA y poder compartirlas con los niños.

¿Cómo crees que te ayudó tu formación en UDLA para enfrentar tu actual desafío laboral?

La formación que me entregó la Universidad fue lo máximo. Una de las cosas que más valoro es que me dieron la posibilidad de hacer la práctica en colegios particulares, subvencionados, municipales, entonces me prepararon para distintos contextos y eso hoy lo agradezco muchísimo.

En temas de contenido, de estrategia y metodología también fueron muy completos. Uno cuando iba en la Universidad decía, para qué vamos a ver informativa educativa, para qué vamos a aprender a armar un puzzle digital si tenemos a los niños en el aula, pero ahora me doy cuenta  que todas esas estrategias me sirvieron mucho porque ahora las he implementado en mis clases.

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