Testimonios de dirigentes vecinales dieron vida al “Segundo encuentro: redes comunitarias y otras economías frente a la pandemia”

Publicado el 10 de agosto de 2020

Como parte de las actividades de la iniciativa “UDLA en las comunidades”, el Programa de Intervención Comunitaria y la Facultad de Ciencias de la Salud organizaron el «Segundo encuentro: redes comunitarias y otras economías frente a la pandemia».

   Durante la actividad, se presentaron testimonios de dirigentes vecinales quienes dieron a conocer la gestión territorial de las ollas comunes y economía solidaria en los territorios en los que se encuentra inserto el Programa de Intervención Comunitaria de UDLA.

El conversatorio comenzó con la voz de Patricia Jiménez, presidenta de la Junta de Vecinos de la población Última Hora de La Pincoya en la comuna de Huechuraba: “Nuestra primera idea fue hacer ollas comunes, pero por los aumentos de los contagios, decidimos tomar la alternativa de la recolección y entrega de alimentos para las familias. Partimos con 250, que se inscribieron con muestras delegadas de manzana, y ahora ya estamos llegando a 390. El tema de la necesidad en el territorio es muy complejo y nosotras como dirigentes creemos en el trabajo colectivo”, explicó Jiménez.

La comuna de Santiago Centro en tanto, estuvo representada por dos dirigentes: Miguel Yáñez, voluntario en la olla común de la Parroquia San Gerardo del Barrio San Eugenio y Víctor Castillo, tesorero de la Junta de Vecinos Mireya Pinto.

Yañez manifestó que “si bien sabíamos que había necesidad, el hambre estaba escondida. En las primeras semanas de confinamiento reaccionamos y organizamos una olla común. El primer día dimos 30 porciones y ahora estamos de lunes a lunes dando cerca de 300 almuerzos diarios. La autogestión es muy importante, nosotros no queríamos salir a pedir alimentos; queríamos que la gente se diera cuenta de lo que estaba pasando en su propio barrio y fue así como nos comenzó a llegar mucho apoyo de la misma comunidad.”.

Por su parte, Castillo apuntó que “ante la inoperancia del sistema de darle soluciones reales a las personas, decidimos armar una olla común y además entregar mercadería a las familias más complicadas. Estamos entregando cerca de 450 raciones de alimentos gracias al aporte de los mismos vecinos y de algunas organizaciones que nos apoyan. Es importante también aplaudir a los cerca de 25 voluntarios que están apoyando y liderando las diferentes actividades que estamos haciendo”.

Otro de los invitados a este encuentro fue Exequiel Valdez, presidente CDL Salvador Allende de la Población Pablo Neruda en la comuna de Huechuraba. “Vimos la necesidad de crear estas instancias por la cesantía y por las malas políticas públicas que hay. Como organización social creemos que es imperativo hacer estas ollas comunes para darle un poco de dignidad y apoyo a nuestros vecinos (…) También hemos apoyado a la comunidad con paquetes de aseo y también en la realización de trámites como la obtención del Registro Social de Hogares”, manifestó.

Las regiones de nuestro país también tuvieron voz durante el conversatorio. Mauricio Concha, presidente de la Junta de Vecinos N°48 Los Copihues de Talcahuano, planteó que “esta pandemia ha repercutido notablemente en nuestros vecinos especialmente por el desempleo. Nuestra primera labor como dirigentes fue reunir alimentos para 36 familias; y luego pasamos a la olla común que ha sido organizada por los propios vecinos. En estos momentos estamos haciendo entre 75 a 80 colaciones tres veces a la semana y la gente de verdad lo agradece”.

Para finalizar, tomó la palabra Elda Arteaga, presidenta de la Junta de Vecinos los Troncos y presidenta de Unión Comunal de la Junta de Vecinos de Concón quien relevó su experiencia liderando los comedores comunitarios.

Nos pusimos de acuerdo con las otras juntas de vecinos y nos dividimos las ollas comunes para así cubrir toda la semana y entregar más de mil 500 almuerzos. En ese escenario también nos llegaron descuentos para 60 recargas de gas para poder entregar a los hogares más necesitados, eso nos tiene muy contentos porque encontramos la solidaridad entre la misma comunidad. Hace un mes también se nos ocurrió hacer una panadería social que funciona los días sábado y domingos, y que entrega pan en las poblaciones a las cuales pertenecemos”, cerró Arteaga.

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