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Ana Henríquez

Decana 

Aprender, enseñar y evaluar en contextos de crisis y pandemia ha sido para la Facultad de Educación de Universidad de Las Américas un gran desafío, que ha permitido poner a prueba y en práctica el conjunto de estrategias y dispositivos diseñados para el fortalecimiento del Sello Tecnológico que la Facultad viene desarrollando desde el año 2010.

En efecto, desde hace una década FEDU promueve el uso de la tecnología en contextos de aprendizaje, tanto de los educadores y profesores en formación como de su aplicación en contextos escolares. En el año 2019 desarrollamos con gran éxito la 6ta versión del Congreso TIC, en el que se debatió sobre el uso del celular en establecimientos educativos. Durante ese año varios colegios determinaron la prohibición del uso de celulares, pues lo consideraban un factor de desconcentración. La mayor parte de las ponencias e intervenciones del Congreso TIC FEDU UDLA promovían el uso del celular y demostraban su eficacia en la enseñanza de diversas disciplinas. Por nuestra parte promovemos el uso de dispositivos como herramientas de aprendizaje, por supuesto, no son un fin en sí mismo y sin una adecuada planificación pueden transformarse en una distracción de las metas de aprendizaje.

Hoy los dispositivos móviles y computadores son el medio a través del cual mantenemos el vínculo pedagógico, para compartir guías y materiales y para realizar la clase.  En el transcurso del semestre cada profesor y estudiante de la Facultad de Educación ha podido experimentar de manera personal las dificultades y los factores positivos que nos entrega el uso de estos medios de comunicación.  En primer lugar, nos permite seguir enseñando y aprendiendo desde casa y también realizar proyectos y trabajos colaborativos a pesar de la distancia.

El debate sobre usar o no usar dispositivos móviles está obsoleto y ocupa su lugar el diálogo sobre la conectividad y la posibilidad que tienen nuestros estudiantes para sobrellevar y mantener el proceso de aprendizaje a través de formatos virtuales de manera continua e ininterrumpida. En un año hemos visto trastocado el contexto en el que se desarrolla el aprendizaje universitario y escolar. En todo el mundo las universidades y colegios cerraron sus puertas para dar paso al confinamiento y al desarrollo de la enseñanza y aprendizaje desde el hogar. En UDLA nos encontramos ad portas de finalizar el primer semestre académico en formato online, con el uso de aulas virtuales como principal espacio de comunicación entre profesores y estudiantes. A través de este medio las clases continuaron realizándose de manera primordialmente sincrónica, mantenido el diálogo entre profesor y estudiante, ahora desde el espacio íntimo del hogar, con todo lo que conlleva esta situación diferente y compleja. No obstante, estamos ciertos de que tanto profesores como estudiantes están conscientes de que esta era la única forma posible para resguardar la salud e integridad de todos.

Sin duda, la suma de experiencias, complejidades, aciertos y desaciertos que se generaron durante este semestre por parte de quienes enseñamos y quienes aprendemos, serán un insumo enriquecido para analizar y sacar las mejores lecciones para seguir avanzando en la mejora continua, potenciando el aprendizaje y garantizando el logro de las metas formativas, sin perder de vista el factor personal y cotidiano que nos acompaña a cada uno. Todos nosotros hemos vistos trastocadas nuestras funciones y desempeño debido a la nueva forma de vivir y nueva forma de convivir. Para algunos esta etapa ha significado pasar rodeado de la familia las 24 horas. Para otros, esta etapa ha significado soledad y distancia de los seres amados. Ambas situaciones son difíciles de sobrellevar por periodos prolongados. Estudiar o realizar una clase con movimiento y bulla alrededor es difícil, concentrarse para escribir un trabajo o redactar un informe teniendo que realizar las labores del hogar y atender las necesidades y consultas de hermanos, hijos, padres y las propias, altera el normal ritmo de las tareas. Para nadie ha sido fácil, por ello debe primar la flexibilidad en todas las aristas de la realidad educativa. Ningún plazo puede exigirse de manera inapelable en el caso de entrega de tareas y evaluaciones, porque son muchas las variables que están afectando el normal desempeño y ritmo de trabajo de todos nosotros. Por esto, el gran desafío para cada uno como individuo, como profesor, como estudiante, como apoderado, como padres, madres e hijos debe ser el cultivo de la comprensión y la flexibilidad con una gran dosis de empatía que nos permita ponernos en el lugar del otro.

Como Facultad de Educación nos propusimos ser un aporte para el sistema escolar, en primer lugar, identificando el conjunto de ámbitos, temas y necesidades en la que los profesores y educadores pudieran ser apoyados a través de talleres, seminarios o instancias de diálogo. Por esto, adecuamos la agenda de Vinculación con el Medio a partir de la priorización de temáticas que permitieran a los profesores enfrentar el nuevo contexto de aprendizaje. Entre los meses de abril y junio realizamos un conjunto de webinar abiertos y gratuitos en los que se abordaron las siguientes temáticas: elaboración de aulas virtuales, uso de diversas herramientas para videoclases, estrategias didácticas para planificar clases en línea, elaboración de videos y materiales de aprendizaje. También desarrollamos el ciclo de talleres sobre construcción de portafolio en el contexto de la evaluación docente. El éxito de convocatoria de cada taller nos ha demostrado la necesidad de apoyo que tienen los educadores y profesores y sobre todo la excelente actitud hacia el aprendizaje. Las evaluaciones y comentarios dejados por los asistentes nos animan a seguir trabajando para aportar al desarrollo y mejora de la enseñanza y aprendizaje del sistema escolar, y seguir colaborando para que de manera conjunta podamos salir adelante y superar esta crisis mundial creada por el coronavirus.

En el mes de agosto de 2020 la Facultad de Educación desarrollará la segunda temporada de la Escuela de Invierno, que tiene por objeto proporcionar a los establecimientos educativos instancias de perfeccionamientos y actualización en un conjunto de temáticas disciplinarias y pedagógicas. En esta oportunidad tendrán el sello de contextualización a los desafíos que ha dejado la pandemia en el ámbito escolar. Para la conformación de la oferta de talleres hemos seguido indagando y explorando en las necesidades actuales del profesorado, nos dirigimos principalmente a los Centros de Práctica con convenio y a nuestros egresados. No obstante, aprovechando las actuales plataformas con las que cuenta UDLA, también liberamos cupos para todo profesor y educador interesados en capacitarse y dialogar con nosotros.

Como profesores sabemos que el acto pedagógico de enseñar de manera presencial a niños, jóvenes, adolescentes y adultos posee riquezas irremplazables e irreproducibles a través de una pantalla. No obstante, el contexto mundial y la crisis sanitaria nos demanda ser creativos, optimistas, pacientes y flexibles para seguir aprendiendo nuevas técnicas y metodologías y explorando modalidades que hasta hace unos meses consideramos lejanas o innecesarias.   Volveremos a estar en una sala de clases, en un salón de conferencias, en el pasillo y el patio de la universidad o del colegio cuando existan las condiciones sanitarias óptimas para todos. De momento, seguimos desde casa, enseñando, aprendiendo, comprendiendo y avanzando. Nadie nos preparó para una pandemia de esta magnitud, estamos todos aprendiendo a sobrellevar este difícil desafío. Juntos lo lograremos de mejor manera.

 

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