La geriatría veterinaria fue el eje de la VI Jornada Internacional de Medicina Veterinaria 2026, organizada por la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía de Universidad de Las Américas los días 28 y 30 de octubre. El encuentro reunió a más de 180 estudiantes, académicos y egresados para abordar la fragilidad, la sarcopenia y la disfunción cognitiva en animales mayores, con la participación de la especialista internacional Dra. Natasha Olby.
Geriatría veterinaria: reconocer la fragilidad a tiempo
Olby, profesora de Neurología y Neurocirugía, ocupa la cátedra distinguida de Gerontología Dr. Kady M. Gjessing y preside la especialidad de Neurología del Colegio Estadounidense de Medicina Interna Veterinaria (ACVIM). Durante sus exposiciones, explicó cómo identificar alteraciones que pueden confundirse con cambios propios de la edad.

Uno de los conceptos centrales fue la fragilidad, que describió como un estado biológico dinámico asociado a la disminución de las reservas fisiológicas, es decir, la capacidad del organismo para responder a esfuerzos, enfermedades u otras exigencias. Explicó que su evaluación considera cinco dominios: fuerza, peso, velocidad, actividad y energía, y que la alteración de al menos tres permite caracterizar este estado.
La especialista subrayó que la fragilidad no debe confundirse con una consecuencia inevitable del envejecimiento. Detectarla oportunamente permite orientar intervenciones destinadas a mejorar la funcionalidad y el bienestar de los pacientes.
Sarcopenia, movilidad y calidad de vida
Otro tema abordado fue la sarcopenia, pérdida de masa muscular asociada a un desequilibrio en los procesos que mantienen el músculo. Olby explicó la utilidad de las escalas de condición muscular y las pruebas manuales de fuerza en perros para evaluar estos cambios con mayor precisión.

También presentó un abordaje que combina nutrición adaptada, rehabilitación física centrada en la estabilidad del tronco y adecuaciones del entorno que favorezcan la postura y el desplazamiento. Estas herramientas buscan preservar la movilidad y calidad de vida de cada animal.
La jornada incluyó, además, el análisis de la disfunción cognitiva en pacientes geriátricos, una condición que puede afectar la memoria, el aprendizaje y el comportamiento de los animales durante su envejecimiento.
Un espacio de actualización para estudiantes y profesionales
La actividad convocó tanto a quienes están en formación como a profesionales egresados, quienes pudieron actualizar conocimientos clínicos y profundizar en los desafíos asociados al cuidado de animales de edad avanzada.

Sobre la continuidad de este espacio académico, Lorena Jofré, Decana de la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía UDLA, señaló, “agradecemos a cada uno de los asistentes por su participación y por el constante interés demostrado en estas jornadas que organizamos año a año. Nos enfocamos en abordar temáticas específicas y de actualización que logran congregar y conectar de manera exitosa a nuestros egresados, colegas de la profesión y estudiantes de pregrado y postgrado”.
La sexta edición puso el acento en una idea clínica central: envejecer no implica necesariamente perder bienestar. Evaluar oportunamente la condición física, muscular y cognitiva de cada paciente permite identificar necesidades particulares y orientar cuidados que favorezcan su funcionalidad y calidad de vida.