El Programa de Intervención Comunitaria (PIC) de Universidad de Las Américas, Sede Concepción, desarrolló su primera Escuela de Formulación de Proyectos con enfoque salutogénico, dirigida a dirigentes sociales y comunitarios y profesionales de la salud de los sectores de Collao, Lorenzo Arenas y Prieto Cruz.

La escuela surgió a partir de una solicitud del Cesfam Victór Manuel Fernández y buscó entregar herramientas prácticas para identificar necesidades, formular proyectos y generar procesos de transformación desde las propias comunidades, reconociendo las capacidades, conocimientos y recursos presentes en los territorios.
Al respecto, el coordinador del PIC de Sede Concepción, Mauricio Araya, destacó el resultado de esta primera experiencia y el valor de las capacidades que quedan en las organizaciones y comunidades tras el proceso formativo.
“Como programa estamos muy contentos y satisfechos con el resultado de esta primera experiencia. Pero creemos que el verdadero valor de esta escuela no está solamente en los proyectos que puedan surgir, sino también en las capacidades que quedan instaladas en las organizaciones y comunidades”, señaló.
Asimismo, expresó su reconocimiento a los dirigentes sociales y comunitarios, cuyo trabajo voluntario contribuye al fortalecimiento de sus territorios. También manifestó la expectativa de que las iniciativas desarrolladas durante la escuela puedan continuar avanzando y convertirse en postulaciones a fondos que permitan concretar las ideas trabajadas.
“Hoy cerramos una escuela, pero esperamos estar abriendo muchas nuevas oportunidades para que sus ideas se transformen en proyectos y sus proyectos, en transformaciones concretas y sostenibles para sus territorios”, concluyó.
Por su parte, Elena Venegas, asistente social del Cesfam Víctor Manuel Fernández,valoró la iniciativa y destacó su potencial para ser compartida con la comunidad a través de los dirigentes sociales.

En tanto, Carmen Pastene, integrante del grupo Generación Dorada, sector Prieto Cruz agradeció a Universidad de Las Américas por la oportunidad de participar en esta capacitación y destacó los aprendizajes adquiridos durante el proceso.
“Ha sido una experiencia muy valiosa que nos demuestra que nunca es tarde para aprender, que no existe una edad límite para seguir creciendo, descubrir nuevas herramientas y adquirir conocimientos. Mientras haya ganas de aprender, siempre habrá nuevas oportunidades para avanzar”, expresó Pastene.

Además, señaló que los conocimientos adquiridos permitirán al grupo organizarse mejor, desarrollar nuevas iniciativas y seguir contribuyendo a su comunidad desde la experiencia y el compromiso de sus integrantes.