Dos talleres de gestión de costos en Talagante permitieron acercar herramientas prácticas de cálculo y fijación de precios a pequeños agricultores y mujeres emprendedoras de la comuna. Las actividades fueron desarrolladas por Agronomía de Universidad de Las Américas, Campus Melipilla, y abordaron de manera aplicada cómo identificar costos, distribuir gastos y estimar precios de venta que permitan tomar decisiones económicas con mayor información.
La primera jornada estuvo dirigida a agricultores de la Agricultura Familiar Campesina vinculados a Prodesal Talagante. Participaron entre 20 y 25 personas, junto al equipo de Prodesal liderado por la ingeniera agrónoma Macarena Alegría. Durante dos horas y media, el trabajo se centró en el cálculo de costos de cultivos hortícolas como lechuga y tomate.
Talleres de gestión de costos en Talagante
La metodología consideró ejercicios prácticos construidos a partir de fichas técnicas de INDAP. El académico de UDLA Waldemar Herrera explicó cómo calcular el costo total unitario de los cultivos y cómo incorporar gastos administrativos que muchas veces quedan fuera de los cálculos habituales.

Según detalló Herrera, “desarrollé dos casos prácticos para calcular el costo total unitario en hortalizas a partir de fichas técnicas de INDAP. Además, enseñé a prorratear los gastos administrativos de los pequeños agricultores, entregando un método claro para imputarlos al costo unitario y estimar precios de venta”. El académico agregó que uno de los focos fue explicar de manera accesible cuáles son los precios mínimos necesarios para generar ganancias y la importancia de visibilizar todos los costos asociados a la producción.
Herramientas económicas para mujeres emprendedoras
La segunda actividad estuvo dirigida a 20 participantes del programa Mujeres jefas de hogar de la Municipalidad de Talagante, acompañadas por el equipo del programa liderado por Francisca Silva. El taller mantuvo el enfoque en el cálculo del costo unitario total, pero adaptó los ejercicios a emprendimientos vinculados con corte y confección y gastronomía.

En esta ocasión, los casos prácticos permitieron revisar cómo distribuir gastos administrativos de una familia promedio e incorporarlos a los costos reales de un producto o servicio. Herrera explicó que el objetivo fue entregar un método sencillo para imputar esos gastos y estimar precios de venta, poniendo especial atención en aquellos costos que suelen quedar invisibilizados al momento de fijar un valor comercial.
EL académico destacó, «desarrollé dos casos prácticos para calcular el costo total unitario en hortalizas a partir de dos casos: corte y confección y gastronomía. Además, enseñé a prorratear los gastos administrativos de una familia promedio de Talagante, entregando un método claro para imputarlos al costo unitario y estimar precios de venta».

Aunque estuvieron dirigidas a públicos distintos, ambas actividades compartieron una misma lógica: traducir conceptos de gestión económica en ejercicios cercanos a las realidades productivas y de emprendimiento de sus participantes. Desde el ámbito de la Agronomía, este tipo de herramientas permite complementar los conocimientos técnicos con criterios económicos que pueden apoyar la planificación y la toma de decisiones en pequeña escala.
Las experiencias muestran cómo la Vinculación con el Medio puede conectar capacidades académicas con necesidades concretas del territorio, mediante actividades que ponen el conocimiento al servicio de agricultores, emprendedores y organizaciones locales.