Con la participación de autoridades de la Dirección de Gestión Curricular (DGC), la Dirección de Aseguramiento de la Calidad (DACA), autoridades de Facultad y Decanatura, secretarios académicos, egresadas y egresados, estudiantes, empleadores y representantes de los centros de práctica asociados, la Escuela de Educación Parvularia dio inicio formal a su Proceso de Autoevaluación, en el marco de la preparación para la acreditación 2027.
“Este proceso permite evaluar de manera rigurosa el cumplimiento de los estándares definidos por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), identificando fortalezas, debilidades y oportunidades de mejora para el fortalecimiento de la carrera. El compromiso colectivo fortalece una cultura de calidad compartida y favorece la toma de decisiones basadas en evidencia, contribuyendo a una formación de excelencia y al posicionamiento de nuestra institución como referente en la formación de profesionales altamente competentes y comprometidos con las necesidades de la infancia y del país” comentó Leonor Cerda, Directora de Escuela de Educación Parvularia UDLA.
La jornada permitió presentar el contexto actual de la carrera y revisar los principales avances alcanzados durante los tres años posteriores a su acreditación por parte de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA). En este período, la escuela ha desarrollado acciones vinculadas al plan de mejora heredado del proceso anterior, registrando avances en ámbitos como egresados e inserción profesional, retención, matrícula, calidad académica y posicionamiento.
Avances y ámbitos de mejora
La evaluación del Plan de Mejora permitió identificar distintos niveles de avance. En el ámbito del Perfil de Egreso se registra un 81,5% de avance: entre las acciones desarrolladas se encuentra el fortalecimiento del vínculo con egresadas mediante talleres, conversatorios y seguimiento cualitativo y cuantitativo de su inserción y actividad en el mundo laboral.
En el ítem plan de estudios y resultados formativos, el avance alcanza un 87,3%. Se implementaron acciones de acompañamiento, reforzamiento académico y preparación para la END (Evaluación Nacional Diagnóstica). Sobre la formación práctica presenta un 72,8% de avance: en este ámbito se han desarrollado convenios y se han implementado actividades de bidireccionalidad.
Por otra parte, el cuerpo académico alcanza un 93,3% de avance en materias de difusión de investigación y vinculación con el medio. Estas áreas se han fortalecido mediante la participación en congresos y seminarios, además de la difusión de boletines y publicaciones a los distintos agentes colaboradores de la institución.
En materia de nivelación en matemáticas y los resultados de la Evaluación Nacional Diagnóstica, las acciones implementadas han permitido avanzar en el fortalecimiento disciplinar y la preparación evaluativa. En cuanto a autorregulación y mejora continua, el avance global alcanza un 73%. La carrera evidencia capacidad para gestionar y monitorear su Plan de Mejora.
“Hoy iniciamos un proceso que para nosotros tiene un enorme valor: la autoevaluación de una carrera de alta relevancia para la institución, Educación Parvularia. Un proceso que nos permite reconocer nuestras fortalezas, identificar con honestidad nuestras debilidades y, sobre todo, preguntarnos qué podemos fortalecer para seguir mejorando la calidad de nuestra formación.
Y esto tiene un sentido profundo para nuestra facultad: queremos llevar la formación inicial docente a la máxima calidad posible. Porque cada mejora que hacemos en la formación de una futura educadora, de un futuro educador finalmente llega a una sala de clases y repercute en las oportunidades de aprendizaje de cada niño y cada niña de nuestro país. Por eso, este proceso no termina con un informe ni con una acreditación. Su verdadero valor está en lo que aprendemos y en lo que somos capaces de transformar a partir de esa reflexión” agregó María Jesús Honorato, Decana de la Facultad de Educación UDLA.
Desafíos y proyecciones
En el marco del nuevo Proceso de Autoevaluación, la escuela ha definido un conjunto de acciones orientadas a consolidar los avances alcanzados y abordar los aspectos aún pendientes.
Paralelamente, se contempla evaluar el Plan de Mejora en proceso mediante la sistematización de sus resultados y la elaboración de informes finales que permitan evidenciar el cumplimiento de las metas establecidas.
“Este proceso requiere la participación de todos los actores clave: académicas regulares y adjuntas, estudiantes, egresadas y también centros de práctica o empleadores, con el apoyo de la Facultad y la institución en general, por lo que también este trabajo colaborativo es un gran desafío, ya que todos tenemos algo que aportar a este proceso de autoevaluación” concluyó Pamela Cataldo, Secretaria Académica de la escuela.







