Egresada de la carrera de Periodismo de la Facultad de Comunicaciones y Artes de Universidad de Las Américas (UDLA), Verónica Soto, periodista especialista en comunicación corporativa con más de 18 años de experiencia en el ejercicio de la profesión, fue galardonada con el reconocimiento WIM100, proyecto desarrollado por Women in Mining Chile, el cual reconoce a las 100 mujeres más importantes del rubro minero.
WIM100 analizó y calificó el desempeño profesional de cientos de mujeres en diferentes categorías, entre ellas:
- Empresarias
- Académicas
- Ejecutivas
- Talento profesional
- Fuerza mujer
Siendo seleccionadas de acuerdo con sus méritos, finalmente un grupo imparcial de jueces determina si su trabajo ha contribuido a generar una transformación en temas de diversidad, inclusión e innovación.

Principales objetivos profesionales
A lo largo de su trayectoria Soto se ha desempeñado en diversas áreas, entre ellas educación, consumo masivo y comunicación corporativa. Esta última siempre orientada al rubro minero, trabajando en las principales compañías de industria extractiva, algunas incluso de alcance global.
Una de las principales metas de la profesional es visibilizar la presencia de la mujer en un sector con presencia mayoritaria de hombres. Desde su puesto como jefa de Comunicaciones ha impulsado el descubrimiento de talentos femeninos en el mundo de la minería, Soto señala orgullosa que Chile actualmente tiene un 24,1% de participación femenina en la minería a nivel mundial.

“Durante mi trayectoria como periodista siempre busqué el desarrollo de un cambio cultural, yo no veo una lucha entre hombres y mujeres, mi forma de ver la realidad es mediante la unión y la conformación de equipos mixtos, los cuales científicamente han demostrado que son más productivos y creativos”, sostuvo la galardonada.
Soto se refirió a la distinción afirmando que “este reconocimiento es un honor y también un compromiso, ya que te invita a seguir trabajando en la transformación de la industria minera. Es muy emocionante y bonito recibir un premio de mis pares. Durante casi 20 años he transitado la vereda de las comunicaciones, manteniendo mis valores éticos y la enseñanza que me entregó UDLA”.
La profesional dijo que el hecho de estar nominada entre 500 candidatas era un privilegio. “Muchas veces sentí síndrome del impostor, sin embargo, el reconocimiento reafirma que he hecho las cosas bien, generando cambios significativos en la sociedad”.