El egresado de la Escuela de Arquitectura de Universidad de Las Américas, Gabriel Sgorbini, ofreció a los estudiantes la charla “Los aeropuertos no son edificios: Arquitectura, infraestructura y experiencia humana”, en la que abordó su experiencia profesional en el desarrollo de proyectos aeroportuarios. La actividad fue moderada por el académico Matías Leal.
La charla, realizada de manera telemática, se centró en la experiencia del arquitecto especializado en proyectos aeroportuarios, particularmente en los últimos diez años de su trayectoria profesional.
A partir de su experiencia en el desarrollo de distintos proyectos aeroportuarios, Sgorbini explicó cómo se aborda arquitectónicamente este tipo de infraestructura y cuáles son los principales elementos que se deben considerar en su diseño.
Actualmente, se desempeña como Senior Architectural Designer III en Populous, en Nueva York, donde participa en diversos proyectos en Estados Unidos. A lo largo de su trayectoria profesional, ha trabajado en iniciativas como la ampliación del Aeropuerto de Santiago y la extensión del terminal internacional del Aeropuerto Logan de Boston.

La relación urbana
El egresado explicó que un aeropuerto no debe entenderse solamente como un edificio, sino como un sistema conectado con la ciudad, las redes de transporte y su entorno. Su ubicación y las restricciones del lugar condicionan fuertemente el diseño.
“Un aeropuerto es una puerta de entrada. Es un lugar que te permite entender dónde has llegado o dónde vas a partir. Es una infraestructura económica, es un punto estratégico de muchas ciudades”, explicó Sgorbini.
Asimismo, agregó que “entonces, no es simplemente un edificio donde tú llegas, sino que hay un sinfín de cosas que están dentro del aeropuerto que te permiten entender y tener un balance entre la llegada de personas, pero también la logística del equipaje o cómo entras y sales”.
Las operaciones y la logística
También explicó la complejidad que existe detrás del funcionamiento de un aeropuerto: check-in, equipaje, seguridad, circulación de pasajeros, puertas de embarque, concesiones y otros servicios. Todo debe funcionar coordinadamente incluso cuando el aeropuertoestá siendo ampliado o renovado.
“El equipaje es una de las grandes cosas que están dentro del edificio. El equipaje y la seguridad son dos de las grandes cosas que están dentro del edificio. Imagínate pasar millones de maletas. De eso tienes que escanear cada maleta, llevarla a cada puerta de embarque”, comentó el arquitecto.
En esa línea, agregó que “Lo que es muy importante dentro de un aeropuerto es simplificar el recorrido de cuando tú llegas, que es el arrival, o cuando tú partes el viaje, que es el departure”.

La experiencia del pasajero
Esta fue una de las preocupaciones centrales de la charla. Sgorbini planteó cómo la arquitectura puede hacer que un aeropuerto sea más humano, confortable e identificable. Habló de identidad, orientación intuitiva, puntos de decisión, materialidad y luz como elementos que permiten mejorar la experiencia de quienes utilizan estos espacios.
A partir de su experiencia en el aeropuerto de Boston, el arquitecto destacó la relevancia que tuvo este proyecto en su trayectoria profesional. Según comentó, fue el primer proyecto en el que trabajó en Estados Unidos, experiencia que se extendió por aproximadamente seis años y que le permitió conocer en profundidad el ámbito aeroportuario.
“Es súper importante identificar el compartimiento de cada uno de los usuarios y ver cuál es el porcentaje, cómo transitan, cuáles son sus necesidades, para poder luego aportar esa respuesta en los espacios y el programa arquitectónico”, señaló Sgorbini.
