Inicio » Estudio de Universidad de Las Américas revela que informalidad laboral aumenta y llega a 26,8% en Chile

La informalidad laboral continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado del trabajo en Chile. Según el último boletín del Observatorio de Industria y Negocios Sostenibles (INSOS) de Universidad de Las Américas (UDLA), la tasa de ocupación informal alcanzó el 26,8% entre febrero y abril de 2026, equivalente a 2.525.999 personas.

El informe realizado con datos de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revela que la ocupación informal creció con mayor fuerza que el empleo total. En comparación con igual período de 2025, el número de trabajadores informales aumentó en 107.857 personas, mientras que la ocupación total creció en apenas 68.299 puestos de trabajo. Como consecuencia, la ocupación formal registró una leve disminución.

De acuerdo con INSOS, la expansión de la informalidad fue 4,46% interanual, muy por encima del crecimiento de 0,73% registrado por el empleo total. Esto significa que el aumento del empleo informal fue 1,58 veces superior al crecimiento neto de la ocupación nacional.

Brechas regionales

El estudio identifica importantes diferencias entre regiones. Mientras La Araucanía presentó la mayor tasa de informalidad laboral del país, con un 37,6% (muy por encima del 26,8% nacional), la Región Metropolitana concentró el mayor número absoluto de trabajadores informales, reflejando el peso que tiene la zona central en la estructura económica nacional.

Para los investigadores, el número de trabajadores informales de una región depende del tamaño de su mercado laboral, su estructura productiva, el peso del trabajo por cuenta propia, la presencia de pequeñas unidades económicas y las oportunidades de empleo formal.

“En el caso de La Araucanía, este patrón es consistente con una mayor presencia de actividades rurales, unidades económicas pequeñas y trabajo independiente, aunque determinar el peso específico de cada factor requeriría un análisis regional más detallado”, señaló Marcelo Ipinza, coordinador del INSOS.

Para Ipinza, “el Estado debe contar con una estrategia nacional de formalización, pero acompañada de instrumentos adaptados a las características de cada región. Las políticas deben considerar conjuntamente la proporción y el número de personas afectadas, la evolución de la informalidad y las características productivas y laborales de cada territorio”.

Boletín sobre informalidad laboral den Chile

Comercio lidera en número de trabajadores informales

El boletín también advierte que la informalidad adopta distintas formas según el sector económico. En términos de volumen, el comercio destaca como una de las actividades que reúne a una mayor cantidad de trabajadores informales, aunque existen otros sectores cuya exposición relativa al fenómeno resulta aún más alta.

Los autores señalan que no existe una única realidad detrás de la informalidad. Por el contrario, identifican dos grandes núcleos ocupacionales: el trabajo por cuenta propia y el empleo asalariado privado que opera fuera de las normas formales del mercado laboral.

Un fenómeno presente incluso en empresas formales

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que la informalidad no se limita exclusivamente a emprendimientos o negocios informales. El estudio detecta que también existen puestos de trabajo informales dentro de unidades productivas formalmente constituidas, evidenciando una brecha entre la formalización empresarial y la protección efectiva de los trabajadores.

En este contexto, el  INSOS sostiene que la informalidad debe entenderse como una expresión de las características productivas y laborales del país, más que como un fenómeno homogéneo. Por ello, plantea la necesidad de diseñar políticas diferenciadas según el territorio, sector económico y tipo de ocupación involucrada.

Desafío estructural

El informe concluye que el aumento de la informalidad plantea desafíos para la productividad, la protección social y la sostenibilidad del crecimiento económico. Al tratarse de empleos con menor acceso a cotizaciones previsionales, salud y otros beneficios laborales, el fenómeno afecta tanto a los trabajadores como a la capacidad del país para fortalecer mercados laborales más inclusivos y resilientes.

“El aumento de la informalidad debilita la protección social de los trabajadores y puede limitar el acceso de personas y empresas al financiamiento, la capacitación, la tecnología y mejores capacidades de gestión, afectando la productividad”, afirmó el coordinador del observatorio.

En el período analizado por el observatorio, el empleo informal aumentó en 107.857 personas, mientras el empleo total creció en 68.299 y el empleo formal disminuyó. “Esto demuestra que no basta con observar cuántos empleos se crean: también debemos considerar su calidad. Si el crecimiento se concentra en puestos sin protección social y con menores posibilidades de desarrollo productivo, se debilita su sostenibilidad económica y social”, concluyó Ipinza.

Revisa el boletón completo en la pestaña de «Productos» del Observatorio de Industria y Negocios Sostenibles

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