
La participación de los investigadores Boris Parra y Dácil Rivera de Universidad de Las Américas en una mesa técnica nacional, permitió que la experiencia científica desarrollada en Chile formara parte de una discusión internacional sobre el uso de bacteriófagos para fortalecer la inocuidad de los alimentos. El trabajo colaborativo de esta instancia contribuyó a la elaboración de un documento presentado durante la 49.ª reunión de la Comisión del Codex Alimentarius, realizada en Ginebra, Suiza.Los investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía integraron una mesa conformada por representantes de la academia, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la Agencia Chilena para la Inocuidad y Calidad Alimentaria (ACHIPIA) y otros especialistas vinculados al ámbito sanitario y productivo. El análisis desarrollado por este grupo respaldó la propuesta de avanzar hacia la creación de un marco normativo internacional para el uso de bacteriófagos en alimentos.

Los bacteriófagos son virus capaces de infectar y eliminar bacterias específicas. Debido a esa capacidad, son estudiados como una alternativa innovadora para controlar patógenos sin afectar otros microorganismos presentes en los alimentos. Su incorporación en una normativa internacional que permitiría establecer criterios comunes para evaluar su seguridad, aplicación y uso en distintos sistemas de producción.
Durante la reunión del Codex Alimentarius, las delegaciones aprobaron continuar trabajando en esta materia con el apoyo de la Unión Europea y Estados Unidos. La decisión representa un paso importante para incorporar estas herramientas biológicas en estrategias orientadas al control de microorganismos que pueden afectar la seguridad de los alimentos.
Para los investigadores, la decisión adoptada en Ginebra constituye un avance relevante en la búsqueda de soluciones sustentadas en evidencia científica. “La aprobación de avanzar hacia una normativa internacional sobre bacteriófagos representa un hito para la inocuidad alimentaria. Refleja que estas herramientas biológicas están siendo consideradas seriamente a nivel global como alternativas innovadoras y sostenibles para el control de patógenos en alimentos”, señalaron los académicos Dácil Rivera y Boris Parra.
La presencia de UDLA en esta mesa técnica también refleja la importancia de conectar la investigación universitaria con los desafíos que enfrentan los organismos reguladores, la industria alimentaria y los sistemas productivos.
“Como investigadores UDLA, valoramos profundamente haber contribuido desde la academia a una discusión internacional de alto impacto. Este proceso demuestra la importancia de vincular la investigación científica con las necesidades regulatorias y productivas del país”, expresó Parra.
Dácil Rivera y Boris Parra forman parte del recientemente creado Núcleo de Microbiología Traslacional para la Vigilancia e Innovación en Sistemas Sanitarios, Ambientales y Productivos, MICRA, iniciativa que busca desarrollar investigación aplicada en áreas relacionadas con la microbiología, la vigilancia sanitaria y la innovación.
Su participación en esta instancia permitió aportar conocimientos en microbiología, bacteriófagos e inocuidad alimentaria, además de representar el trabajo científico que se realiza desde los campus Providencia y El Boldal, en Concepción.
En este contexto, la futura elaboración de una normativa sobre bacteriófagos abre una oportunidad para promover soluciones biotecnológicas seguras, sostenibles y respaldadas por investigación científica. También posiciona a Chile y a sus instituciones académicas dentro de una conversación internacional que podría transformar las estrategias utilizadas para prevenir y controlar patógenos en la cadena alimentaria.