La oficina GAAG Arquitectos participó en un nuevo episodio del ciclo de conversaciones MOMENTO, organizado por la Escuela de Arquitectura de UDLA en el marco del curso Integración Digital.
En la instancia se abordó el proyecto ganador del Concurso de Arquitectura para el futuro Centro de Educación Ambiental en Laja, Llanquihue y se abrió una reflexión sobre el rol de las herramientas de representación gráfica en los concursos de arquitectura.
Los fundadores de GAAG Arquitectos son Adolfo Guzmán, arquitecto de la Universidad de Valparaíso y Magíster en Geografía de la Universidad de Chile, y Giancarlo Acosta, arquitecto de la Universidad de Santiago y Magíster Integrado en Diseño Arquitectónico de la misma casa de estudios.

“Presentamos la charla Imágenes en Potencia, una exploración que surge tanto de indagaciones personales como de investigaciones colaborativas con Giancarlo en torno a las imágenes”, explicó Guzmán.
En ese sentido, agregó que “las imágenes no solo detonan intereses personales, sino también viajan y se transforman en instrumentos y metodologías de aproximación hacia otras áreas de investigación”.
Guzman y Acosta lideran esta joven oficina que, a través de la sostenibilidad, busca establecer una relación integrada entre las personas, la arquitectura y su entorno.
Entre sus proyectos más significativos destaca el mencionado Centro de Educación Ambiental, cuya propuesta buscó vincular el bosque nativo y el Centro de Tratamiento de Residuos Inorgánicos con el nuevo edificio, mediante una estrategia de bajo impacto, enfocada en la utilización de materiales locales y una integración respetuosa con el entorno.

Uno de los aspectos más sobresalientes de la propuesta de GAAG Arquitectos para el Centro de Educación Ambiental de Llanquihue, fue el rol de las imágenes en la presentación de propuestas para concursos de arquitectura y cómo estas contribuyen a potenciar discursos coherentes y sólidos.
“Las imágenes podrían quedar únicamente en el ámbito de la fotografía o las artes plásticas. Sin embargo, tienen una aplicación directa en la docencia, ya que pueden convertirse en motores para evocar ciertas sensibilidades respecto a temas vinculados con la arquitectura”, destacó Guzmán.
Asimismo, en relación con la importancia de compartir estos procesos con estudiantes, Guzmán señaló que “tanto la docencia, desde los primeros años de formación, como el ejercicio profesional tienen como principal interés comprender el espacio que habitamos y cómo intervenir en él para mejorar la vida de las personas”.