La Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía (FAVA) de Universidad de Las Américas suma un nuevo hito en su desarrollo académico y científico, tras la adjudicación de cinco iniciativas de investigación lideradas por académicas y académicos de distintas sedes.
Los proyectos abordan áreas estratégicas como One Health, nuevos materiales, bienestar animal, biotecnología, agroinnovación y microbiología traslacional, consolidando una agenda de trabajo conectada con los desafíos sanitarios, ambientales y productivos del país.
Las iniciativas adjudicadas por los académicos y académicas investigadores de FAVA, corresponden al Centro de Modelamiento y Perspectiva One Health, dirigido por Yanina Poblete; el Grupo de Investigación en Nuevos Materiales Orgánicos e Inorgánicos, liderado por Andrés Aracena; el Núcleo de Investigación en Bienestar y Conducta Animal, encabezado por Cristian Larrondo; el Núcleo de Investigación en Biotecnología y Agroinnovación, dirigido por María Paz Cárcamo; y el Núcleo de Microbiología Traslacional para la Vigilancia e Innovación en Sistemas Sanitarios, Ambientales y Productivos, liderado por Boris Parra.
Desde distintas disciplinas, estas adjudicaciones muestran una facultad que busca aportar conocimiento aplicado, formar nuevos investigadores y generar soluciones frente a problemáticas reales. En esa línea, Yanina Poblete explicó que el Centro de Modelamiento y Perspectiva One Health “busca integrar datos ecológicos, sanitarios y socioambientales para avanzar desde enfoques reactivos hacia modelos preventivos en salud”. Según señaló, el trabajo permitirá monitorear y modelar zoonosis, contaminantes y resistencia antimicrobiana, con el objetivo de generar evidencia que apoye la toma de decisiones en políticas públicas y gestión territorial.
En el ámbito de la innovación tecnológica, Andrés Aracena destacó que la renovación del Grupo de Investigación en Nuevos Materiales Orgánicos e Inorgánicos “representa una gran oportunidad para seguir fortaleciendo la investigación científica en Universidad de Las Américas”. El académico agregó que esta adjudicación “Nos permite consolidar un trabajo interdisciplinario en áreas especialmente relevantes para Chile, en el contexto de la transición energética y el desarrollo de tecnologías más sostenibles, como la energía solar, el medio ambiente, la agroindustria y la biomedicina, impulsando tanto investigación básica como aplicada”.
Por su parte, Cristian Larrondo relevó el impacto formativo del Núcleo de Investigación en Bienestar y Conducta Animal. El académico señaló que el NIBCA fortalece la formación de estudiantes de pregrado y postgrado al integrarlos activamente en todas las etapas del proceso investigativo, desde el diseño metodológico hasta la difusión de resultados. Asimismo, explicó que esta participación se articula con trabajos finales de grado y tesis, promoviendo una formación basada en evidencia y en la resolución de problemáticas reales.
El núcleo también busca contribuir al avance de los estándares de bienestar animal en el país, mediante la generación de conocimiento científico aplicado en animales de producción, fauna silvestre, peces, animales menores y de laboratorio. Desde esta perspectiva, la evidencia generada por el NIBCA puede transformarse en un insumo clave para la toma de decisiones técnicas, regulatorias y de política pública.
En el área agropecuaria, María Paz Cárcamo explicó que el Núcleo de Investigación en Biotecnología y Agroinnovación busca liderar investigación aplicada en biotecnología para fortalecer los sistemas agrícolas en contextos de cambio climático. “Su rol es estratégico en el desarrollo de propuestas innovadoras como el uso de nanoencapsulados o la elaboración de bioensumos que permitan mejorar y optimizar la relación suelo-planta”, señaló, destacando que el propósito es generar propuestas sustentables y de impacto para el sector agrícola.
Desde la Sede Concepción, Boris Parra indicó que el Núcleo MICRA busca fortalecer la vigilancia microbiológica y la innovación científica frente a desafíos críticos como la resistencia antimicrobiana, integrando microbiología, genómica y biotecnología. “A través de un enfoque traslacional y colaborativo, generaremos conocimiento aplicable a sistemas sanitarios, ambientales y productivos”, afirmó, agregando que este trabajo permitirá desarrollar soluciones con impacto en salud pública y producción sostenible.
Estas adjudicaciones reflejan el crecimiento de una comunidad académica que investiga con sentido público, mirada interdisciplinaria y compromiso con el territorio. Desde FAVA, los nuevos centros, núcleos y grupos proyectan una investigación que no solo busca responder preguntas científicas, sino también aportar a una sociedad que requiere soluciones más sostenibles, integradas y basadas en evidencia.