Inicio » Académica de la Facultad de Educación recibe mención honrosa en concurso literario nacional

La académica de la Facultad de Educación de UDLA, Francisca Beroíza, recibió una mención honrosa en la categoría Ensayo literario del concurso «Ecos del Porvenir: Escribir el futuro desde la universidad», organizado por la Universidad de Chile y la Universidad Católica de Temuco.

Su texto, «IA y Desafíos Globales: Pensamiento anticipatorio para construir un futuro sostenible», forma parte del libro homónimo publicado por Ediciones UCT junto a otras 35 obras seleccionadas de una convocatoria abierta a académicos, estudiantes y funcionarios de ambas casas de estudio.

En su ensayo, la Doctora en Educación aborda la Inteligencia Artificial no como una promesa tecnológica abstracta, sino como una fuerza que ya está reconfigurando el trabajo, la equidad y la ética.

Repasa proyecciones que estiman que entre 400 y 800 millones de empleos podrían desaparecer hacia 2030 por automatización y advierte que el fenómeno no se limitará a labores repetitivas, sino que alcanzará también ocupaciones que requieren habilidades cognitivas avanzadas. Frente a ese escenario, sostiene que la respuesta no puede ser reactiva, urge invertir en reentrenamiento y en competencias que complementen a la IA en lugar de competir con ella.

«Para mí, esta distinción representa un reconocimiento a la importancia de pensar la universidad no solo como formadora de profesionales, sino como un espacio donde se anticipan y discuten los desafíos globales que vienen. Me motiva a seguir vinculando mi investigación sobre IA y equidad en STEM con una reflexión más amplia sobre el futuro que queremos construir desde la educación superior», comentó la académica.

El ensayo dedica un eje completo a los sesgos algorítmicos de género, con el caso del sistema de selección de currículums de Amazon —que penalizaba a candidatas por asociaciones aprendidas de datos históricos— como ejemplo de cómo la IA puede reproducir y amplificar desigualdades ya existentes en la sociedad si no se diseña con una perspectiva de género explícita.

La académica extiende esta preocupación a otros ámbitos, como el diagnóstico médico y el acceso a crédito, y plantea que la solución pasa por auditorías, comités de ética con enfoque interseccional y mayor diversidad en los equipos que desarrollan estos sistemas.

El texto también advierte sobre los dilemas éticos de una IA cada vez más autónoma, particularmente en sistemas de armas capaces de tomar decisiones sin supervisión humana, y concluye poniendo el foco en la universidad como espacios de creación de conocimiento, planteando que las instituciones de educación superior tienen la responsabilidad de liderar el debate sobre el uso ético de la IA, formando profesionales capaces de anticipar sus consecuencias antes de que ocurran, no solo de reaccionar a ellas.

Para UDLA, el reconocimiento a la Dra. Beroíza es también una invitación a reforzar ese mismo pensamiento anticipatorio dentro de sus propios programas: formar a las próximas generaciones de profesionales y docentes no solo en el uso técnico de la inteligencia artificial, sino en la capacidad de imaginar sus consecuencias éticas y sociales antes de que se conviertan en hechos consumados.


Compartir