Un equipo del Centro de Investigación en Cognición e Inclusión para la Alfabetización Académica en Educación Superior (CIPAES), de la Facultad de Comunicaciones y Artes de Universidad de Las Américas, desarrolló y validó un nuevo instrumento para evaluar cómo estudiantes y académicos perciben la inclusión en la educación superior. El estudio legitimó un cuestionario que permite identificar fortalezas, barreras y oportunidades de mejora en las culturas, políticas y prácticas inclusivas de las instituciones universitarias.

La investigación fue realizada por Benjamín Cárcamo, director de CIPAES; Felipe von Hausen, investigador del Centro; y Jill Tatiana Herreros, investigadora de CIPAES. Sus resultados fueron publicados en el artículo “Percepciones de académicos y estudiantes sobre inclusión: validación de cuestionario en educación superior”, de la Revista Internacional de Educación para la Justicia Social.
El principal aporte del estudio es la validación del Cuestionario de Inclusión para la Educación Superior, CIES, un instrumento diseñado para diagnosticar cómo se expresan la inclusión y la justicia social dentro de las comunidades universitarias. El cuestionario permite analizar tres ámbitos fundamentales: la construcción de culturas inclusivas, el establecimiento de políticas institucionales y el desarrollo de prácticas educativas que respondan a la diversidad.
“Desde CIPAES buscamos producir conocimiento que contribuya directamente a mejorar la experiencia educativa de las comunidades universitarias. El CIES entrega a las instituciones una herramienta con sustento teórico y empírico para reconocer sus fortalezas, detectar barreras y orientar acciones concretas en materia de inclusión”, señaló Cárcamo.
Para validar el instrumento, el equipo realizó una revisión especializada mediante un proceso de evaluación por expertos y una aplicación piloto en la que participaron 217 estudiantes y 51 docentes de programas pertenecientes a las áreas de Educación, Salud y Comunicaciones.

Los análisis mostraron que el cuestionario presenta altos niveles de confiabilidad y que conserva las principales dimensiones del Índice para la Inclusión, modelo internacional en el cual se basa. Su aplicación también permitió observar una valoración generalmente positiva de las iniciativas inclusivas, junto con áreas que requieren mayor desarrollo.
Entre los principales desafíos identificados se encuentran la preparación del cuerpo docente para responder a la neurodiversidad, las discapacidades físicas y sensoriales y los asuntos relacionados con la identidad de género. El estudio también evidenció que los académicos manifestaron una percepción más crítica y mayores niveles de desconocimiento que los estudiantes respecto de algunas políticas y apoyos institucionales.
“La inclusión no puede limitarse a una declaración institucional. Requiere información, formación docente y mecanismos que permitan evaluar sistemáticamente lo que ocurre en las aulas y en la vida universitaria. Este instrumento ayuda a transformar las percepciones de la comunidad en evidencia útil para la toma de decisiones”, explicó von Hausen.
Los investigadores enfatizan que la aplicación del CIES corresponde a una etapa diagnóstica y que sus resultados deben traducirse posteriormente en acciones institucionales concretas. Además, proponen aplicar el cuestionario en otras universidades y complementarlo con metodologías cualitativas, como grupos focales, para profundizar en las barreras y facilitadores de la inclusión.
Con esta publicación, CIPAES-UDLA fortalece su contribución a la investigación sobre inclusión, cognición y alfabetización académica, generando herramientas que pueden apoyar a las instituciones de educación superior en la construcción de espacios educativos más equitativos, participativos y sensibles a la diversidad.