Dos estudiantes de Ingeniería Civil Industrial de Universidad de Las Américas (UDLA), Cristóbal Márquez y Javiera Mugarra, desarrollaron una propuesta que busca responder a uno de los principales desafíos que enfrentan actualmente las micro y pequeñas empresas: demostrar de manera verificable su desempeño en criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
El proyecto denominado “Indicadores ESG mínimos para microempresas de servicios: propuesta preliminar del Pasaporte Verde INSOS” fue desarrollado en colaboración con el Observatorio de Industria y Negocios Sostenibles (INSOS) de UDLA y plantea la creación de una herramienta que permita transformar información operativa y administrativa en indicadores de sostenibilidad auditables y fáciles de gestionar.
La iniciativa surge a partir de una problemática cada vez más evidente en el ecosistema empresarial chileno. Aunque las micro y pequeñas empresas representan una parte significativa del tejido productivo nacional, muchas quedan fuera de licitaciones, cadenas de suministro y oportunidades de financiamiento debido a la falta de mecanismos que les permitan reportar información ESG de manera estructurada y verificable.
Según explican los estudiantes, la idea nació tras analizar líneas de investigación vinculadas a la alfabetización digital, la permanencia de las microempresas en el mercado y su integración a grandes cadenas de suministro. “Nos planteamos una pregunta central: cómo podíamos ayudar a las microempresas a generar trazabilidad ESG de una forma accesible”, señalaron Márquez y Mugarra.

Frente a esta interrogante, el proyecto propone el desarrollo del Pasaporte Verde INSOS, una plataforma digital capaz de recopilar, ordenar, procesar y visualizar información relacionada con sostenibilidad, cumplimiento normativo y buenas prácticas empresariales. El sistema considera una matriz de 15 indicadores distribuidos en tres dimensiones: ambiental, social y gobernanza.
Entre los indicadores contemplados destacan la intensidad de carbono, la valorización de residuos, la eficiencia energética, la equidad salarial de género, la accidentabilidad laboral, la formalidad del empleo, la transparencia tributaria y la seguridad de la información. Cada indicador incorpora evidencias verificables y documentación de respaldo para asegurar la trazabilidad de los datos.
Los autores explican que eligieron trabajar con indicadores ESG porque constituyen el estándar utilizado actualmente por instituciones financieras y grandes organizaciones para evaluar a sus socios y proveedores. “Hoy ya no basta con demostrar cuánto vende una empresa; también importa cómo lo hace, cuáles son sus riesgos socioambientales y qué tan transparente es su operación. Trabajar en indicadores ESG es darles a las microempresas la posibilidad de hablar el mismo idioma que las grandes compañías y las entidades financieras”, sostuvieron.
Además de generar reportes y paneles de control para las empresas usuarias, la propuesta contempla la creación de un Sello de Fiabilidad INSOS, mecanismo mediante el cual la Universidad podría validar la consistencia y trazabilidad de la información reportada, fortaleciendo la confianza de clientes, instituciones financieras y potenciales socios comerciales.


Para Márquez y Mugarra, uno de los principales aportes del proyecto es democratizar el acceso a herramientas de sostenibilidad que actualmente suelen estar disponibles solo para grandes organizaciones. “La Universidad puede desempeñar un rol estratégico porque aporta credibilidad, rigor académico y neutralidad. A través de iniciativas como INSOS, es posible transferir conocimiento y tecnología a empresas que difícilmente podrían acceder a consultorías especializadas”, afirmaron.
Respecto del impacto esperado, ambos estudiantes coinciden en que el mayor logro sería que la iniciativa trascendiera el ámbito académico y se convirtiera en una solución de uso real para las empresas. “Ver este proyecto implementado y ayudando a cientos de micro y pequeñas empresas a acceder a nuevos mercados, financiamiento y oportunidades de crecimiento sería la mayor satisfacción de nuestra etapa universitaria”, indicaron.