Con el objetivo de acercar conocimientos sobre producción agrícola sostenible y tecnologías aplicadas al cultivo, Universidad de Las Américas realizó la charla “Hidroponía bajo ambientes controlados: más cosechas y menos recursos”, actividad desarrollada en el marco del Diplomado en Hidroponía bajo Ambientes Controlados.

La jornada fue encabezada por Pilar Ulloa, Directora de Escuela de Agronomía, y contó con la exposición de Hans Chaparro, ingeniero agrónomo de la Universidad Nacional de Colombia, Magíster en Fisiología y Producción Vegetal y candidato a Doctor en Ciencias de la Agricultura de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Durante la bienvenida, Pilar Ulloa destacó el propósito formativo de esta instancia y el interés de la Facultad por ofrecer espacios de especialización relacionados con los desafíos actuales de la agricultura. “Hacemos esto siempre con mucho cariño para ustedes y para aquellos que necesiten especializarse en estas temáticas”, señaló la Directora.
En su presentación, Hans Chaparro explicó que la hidroponía bajo ambientes controlados permite comprender el cultivo como un sistema integrado, en el que interactúan la planta, el clima, el invernadero, la tecnología y la nutrición. “La idea es ver el cultivo como un sistema y no como temas sueltos”, afirmó el expositor al presentar el recorrido que desarrollaría durante la charla, desde las necesidades biológicas de la planta hasta la formulación de soluciones nutritivas.

La exposición abordó factores que influyen en el crecimiento y desarrollo vegetal, como la radiación solar, la temperatura, la disponibilidad de agua, la humedad, el dióxido de carbono y los nutrientes. Chaparro explicó que el rendimiento no depende únicamente del número de plantas, sino también de su capacidad para capturar luz y utilizar eficientemente el agua y los nutrientes.
También se analizaron las diferencias entre la producción a campo abierto, los cultivos bajo cubierta y los sistemas hidropónicos. Mientras el campo abierto presenta una menor inversión inicial, está más expuesto a la variabilidad climática, las enfermedades y las limitaciones físicas y químicas del suelo.
Los ambientes protegidos, en cambio, permiten manejar de mejor manera variables como la temperatura, la ventilación, la humedad, la radiación y la sanidad del cultivo. La hidroponía suma la posibilidad de entregar una nutrición dosificada y controlar con mayor precisión el entorno de las raíces. “Entre más control yo tenga en el ambiente radicular, más eficiente voy a ser en el uso del recurso y mejor va a ser la respuesta de la planta”, explicó Chaparro.

El especialista revisó, además, distintos tipos de invernaderos, materiales de cubierta, sistemas de ventilación, calefacción, enfriamiento, iluminación, sensores y mecanismos de automatización. Según indicó, el nivel tecnológico debe seleccionarse considerando el clima, la capacidad de inversión del productor y el valor que el mercado asigna al cultivo.
La charla permitió entregar una mirada integral sobre la hidroponía y la agricultura protegida, destacando que la eficiencia no depende solamente de incorporar tecnología, sino también de comprender las necesidades de las plantas y tomar decisiones ajustadas a cada sistema productivo.
La actividad forma parte del Diplomado en Hidroponía bajo Ambientes Controlados, programa orientado a fortalecer las competencias necesarias para implementar sistemas de producción más eficientes, tecnificados y sostenibles.