Inicio » Estudiantes de Medicina Veterinaria UDLA participan en operativos junto a municipios y programas Prodesal 

Con 30 operativos veterinarios realizados durante lo que va de 2026, la Escuela de Medicina Veterinaria de la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía de Universidad de Las Américas ha desarrollado 5.234 atenciones de baja complejidad a animales mayores y menores, en un trabajo colaborativo con municipios y programas territoriales que permite acercar la atención clínica a distintas comunidades. 

La iniciativa forma parte del Plan Anual de Vinculación con el Medio de la Escuela de Medicina Veterinaria y se ha ejecutado junto a municipios como ProvidenciaPadre Hurtado y El Monte, además de programas Prodesal de Peñaflor, Lampa y San José de Maipo. En cada jornada, las atenciones son realizadas bajo la supervisión de académicos médicos veterinarios, resguardando el bienestar de los animales y generando un espacio de aprendizaje aplicado para las y los estudiantes. 

Durante este año, 374 estudiantes han participado en estas actividades, enfrentándose a contextos reales de atención, tanto en sectores urbanos como rurales. La experiencia les permite fortalecer competencias clínicas, criterios de observación, comunicación con tutores y productores, trabajo en equipo y toma de decisiones, aspectos fundamentales para su futuro ejercicio profesional en medicina veterinaria

Para Hernán Galleguillos, docente FAVA, que participa en los operativos junto al Prodesal de Lampa y estudiantes de la carrera, estas instancias tienen un valor formativo difícil de replicar en otros espacios: “Sitúan al estudiante en un contexto real de atención médica en zonas rurales, logrando que pongan en práctica la teoría y refuercen la empatía y el trabajo en equipo”, señaló, destacando que el vínculo directo con las comunidades permite comprender de mejor manera las necesidades sanitarias y productivas de cada territorio. 

En esa misma línea, Nicolás Orellana, Director de Carrera de Medicina Veterinaria de los campus La Florida y Maipú, valoró el impacto académico y humano de estas jornadas, señalando que los operativos permiten que las y los estudiantes “complementen la formación académica mediante la aplicación práctica de conocimientos y el desarrollo de habilidades clínicas en contextos reales.”. A su juicio, este tipo de actividades, “representan un importante beneficio para las comunidades atendidas, cuyos integrantes manifiestan constantemente su agradecimiento por la atención brindada y por la oportunidad de acceder a estos servicios veterinarios”. 

Las jornadas consideran atenciones médicas, orientación a tutores y evaluación general de animales, tanto de compañía como de producción, según las necesidades de cada operativo. Esta diversidad de escenarios permite que los estudiantes se aproximen a distintas realidades del ejercicio profesional, desde la clínica menor hasta el trabajo con animales mayores en zonas rurales. 

Más allá de las cifras, los operativos han permitido construir una experiencia formativa donde la práctica se cruza con el territorio. Para muchos estudiantes, estas jornadas representan uno de los primeros acercamientos concretos al rol público de la profesión: observar, escuchar, atender y comprender que detrás de cada paciente también existe una familia, una comunidad y un entorno que influyen en su bienestar. 

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