Paloma Domínguez, investigadora del Grupo América Latina Animada (GALA), fue parte del Carnaval del Cómic. Evento cultural dedicado a la historieta, la ilustración y la cultura gráfica, organizado por la Corporación Cultural de Lo Barnechea.
Esta quinta versión, realizada en el Centro Cultural El Tranque, tuvo como eje central la era dorada del cómic y la historieta chilena. En ese contexto, la investigadora de GALA participó en la jornada profesional, orientada a profesores, bibliotecarios y mediadores de lectura presentando su investigación Voces que transforman mujeres: Voces que transforman la historieta chilena.
“Mi intervención abordó la idea de que la mediación lectora siempre parte desde un sesgo ideológico, entendido como un sistema de creencias que también implica una concepción sobre quiénes son los lectores”, comentó la investigadora.

Asimismo, agregó que “a partir de esto, planteé el desafío del canon, proponiendo ampliarlo desde la perspectiva de las autoras, considerando que la historieta ha sido históricamente un espacio mayoritariamente masculino y, por lo mismo, bastante marginalizado en ese sentido”.
La presentación de Domínguez fue una revisión histórica sobre la participación de las mujeres en la historieta y la prensa chilena durante la primera mitad del siglo XX, abordando el rol de directoras de revistas y caricaturistas en espacios de construcción identitaria femenina.
La exposición abordó también la segunda mitad del siglo XX, distinguiendo distintos momentos vinculados a la inserción de las mujeres en el ámbito laboral y su participación en el Departamento de Historieta.

También relevó el trabajo de figuras como Marta Carrasco, especialmente su producción en Quimantú y Cabros Chicos, además de los boletines políticos desarrollados durante la década de 1980.
“Cerré con una panorámica del presente, destacando la existencia de numerosas autoras. Propuse que muchas de ellas tienden a ser encasilladas en categorías como lo infantil, por lo que planteé un ejercicio de análisis desde lo temático, en lugar de clasificar sus obras únicamente según el público al que están dirigidas”, explicó la investigadora.
Frente a la recepción del público, Domínguez señaló que “fue muy positiva. Varias personas señalaron que efectivamente existe un sesgo en la selección de textos, evidenciando una importante invisibilización, donde suelen privilegiarse las lecturas de autores por sobre las de autoras”.