Inicio » Egresada de Derecho de UDLA es la primera capitana de puerto del país

Con una trayectoria que combina vocación de servicio, formación jurídica y carrera naval, Camila Ovalle, abogada egresada de la Facultad de Derecho de Universidad de Las Américas y oficial de la Armada de Chile, se ha convertido en la primera mujer en asumir como capitana de puerto en Chile. Desde Talcahuano, lidera labores en seguridad marítima, destacando el rol del derecho como una herramienta fundamental para la toma de decisiones y la gestión pública.

Ingresó a la carrera de Derecho mientras ya se desempeñaba como oficial, tras haber egresado de la Escuela Naval y cumplir funciones en distintas unidades marítimas. Buscando compatibilizar su desarrollo profesional con estudios superiores, optó por el programa executive de UDLA, una modalidad que le permitió avanzar de forma flexible y adaptada a su exigente rutina laboral.

“Era una dinámica distinta a la tradicional, que para mí era muy difícil de compatibilizar con el trabajo. Acá podía concentrarme en una asignatura a la vez, lo que hacía todo más llevadero”, explica.

Además de la flexibilidad académica, destaca el apoyo humano que recibió durante su formación. “Siempre sentí mucha empatía, respaldo y comprensión por parte de los profesores. Sabían que uno tenía otras responsabilidades, y eso fue muy importante para poder terminar la carrera”.

¿Qué áreas del Derecho marcaron tu formación profesional?

El Derecho internacional y el Derecho administrativo fueron fundamentales. Tenían relación directa con lo que yo ya hacía en la Armada, entonces podía ver la aplicación práctica de inmediato. Eso facilitó mucho el aprendizaje.

Hoy en día sigo aplicando especialmente el Derecho administrativo en mis funciones como capitán de puerto, y también he podido seguir perfeccionándome en derecho marítimo internacional.

¿Cómo fueron tus primeros pasos tras titularte?

Fueron intensos. Mientras hacía mi práctica profesional en la Corporación de Asistencia Judicial en Valparaíso, también estaba preparando el examen de grado. Fue una etapa de mucho esfuerzo y presión.

Paralelamente, continué mi carrera en la Armada, lo que me permitió integrar rápidamente el conocimiento jurídico a mi trabajo. Eso ha sido fundamental en mi desarrollo profesional.

¿Cómo ha sido tu trayectoria dentro de la Armada?

He tenido distintas funciones. Estuve en el departamento jurídico de la Dirección General del Territorio Marítimo, trabajando en investigaciones de sumarios administrativos por accidentes marítimos y en la elaboración de normativas.

Luego fui comandante de una patrullera, donde realizábamos fiscalizaciones y control en aguas jurisdiccionales. Actualmente, como capitán de puerto en Talcahuano, lidero un equipo y tengo responsabilidades en seguridad marítima, protección del medio ambiente y resguardo de la vida humana en el mar.

Eres la primera mujer en asumir este cargo en Chile. ¿Qué ha significado este desafío?

Es un desafío importante y muy significativo. No solo por la responsabilidad del cargo, sino también por lo que representa.

Creo que es una señal de que las cosas están cambiando, y me gustaría que más mujeres vean que es posible. Con preparación, disciplina y convicción, se pueden lograr estos espacios.

¿Cuáles son los principales desafíos de tu rol actualmente?

Uno de los más grandes es compatibilizar la vida personal con la profesional. Soy mamá, mi esposo también es capitán de puerto, y ambos tenemos trabajos muy demandantes.

Además, es un cargo que requiere disponibilidad permanente. Ante cualquier emergencia, debo actuar de inmediato, tomar decisiones bajo presión y coordinar equipos.

También está el desafío de liderar en un entorno que históricamente ha sido masculino, aunque hoy eso está cambiando.

¿Qué es lo que más te apasiona de tu trabajo?

El liderazgo. Me gusta trabajar con equipos, potenciarlos, generar confianza y compromiso. Ver cómo las personas crecen y aportan es muy gratificante.

También me motiva el impacto que tiene nuestro trabajo en la seguridad y en la comunidad.

¿Qué impacto te gustaría generar desde tu rol?

Me gustaría transmitir que sí se puede. Que las mujeres pueden desarrollarse profesionalmente, asumir responsabilidades importantes y al mismo tiempo construir una vida personal.

También aportar a una gestión más justa, eficiente y cercana, donde el derecho sea una herramienta real al servicio de las personas.

¿Cómo recuerdas tu paso por la Universidad?

Con mucho agradecimiento. Fue una experiencia muy positiva, no solo por los conocimientos académicos, sino también por la formación valórica.

Venía de un mundo distinto, más ligado a lo militar, y siempre me sentí apoyada. Por eso recomiendo la Universidad, porque entrega las herramientas y el acompañamiento necesario para salir adelante.

¿Qué consejo le darías a quienes hoy estudian Derecho?

Que sean disciplinados y constantes. Es una carrera exigente, pero totalmente alcanzable si uno es ordenado y comprometido.

Y que aprovechen todas las herramientas que les entrega la Universidad. El Derecho no es solo teoría, es una herramienta que puede tener un impacto muy concreto en la sociedad.

Compartir