La Rectora de Universidad de Las Américas (UDLA), Pilar Romaguera, participó como invitada en un nuevo capítulo del programa “Pensar Superior”, espacio conducido por el rector de la Universidad de Artes, Ciencias y Comunicación (UNIACC) Carlos Barra, donde se reflexionó sobre los principales desafíos y transformaciones de la educación superior.

Durante la conversación, Romaguera destacó el rol fundamental que cumple la educación superior como motor de movilidad social.
En ese sentido, subrayó que el acceso a estudios universitarios permite a las nuevas generaciones mejorar significativamente sus oportunidades de desarrollo profesional, ingresos y calidad de vida, posicionándose como una de las herramientas más relevantes para el progreso social.
“Yo voy a seguir insistiendo en ese punto. Creo que el principal instrumento, medida o política de movilidad social en nuestro país es la educación, porque permite que la generación siguiente a la de los padres pueda dar un salto importante en términos de desarrollo profesional, de ingresos, pero también en variables más amplias del desarrollo humano”, afirmó.
Asimismo, la Rectora enfatizó que, si bien el acceso a la educación superior se ha ampliado en Chile, el principal desafío está en asegurar trayectorias exitosas. Esto implica fortalecer la permanencia de los estudiantes, avanzar en mayores tasas de titulación y mejorar su inserción laboral.
“Hoy en día, el desafío de la educación superior ya no se centra únicamente en el acceso, sino en asegurar que la experiencia formativa sea exitosa, permita la finalización de la carrera y conduzca a una adecuada inserción laboral. En este marco, la titulación de nuestros estudiantes resulta paradojal, ya que en Chile no contamos con indicadores oficiales sobre las tasas de titulación de las universidades, los institutos profesionales ni otras instituciones de educación superior. Sabemos cuántos estudiantes se titulan, pero desconocemos la tasa de titulación como tal, que debiera ser uno de los principales indicadores del sistema de educación superior. Esto ocurre porque estos estadísticos no se calculan ni existen datos oficiales publicados por el Mineduc”.
En este sentido, la Rectora señaló que la deserción continúa siendo una problemática relevante y que no siempre recibe la atención necesaria a nivel de políticas públicas. Explicó que abandonar los estudios tiene consecuencias significativas en la empleabilidad futura, debido a que el mercado laboral valora fuertemente la obtención del título profesional.

En relación con la experiencia universitaria, destacó la importancia de avanzar hacia un acompañamiento integral de los estudiantes. Según indicó, las instituciones de educación superior hoy enfrentan una mayor diversidad en sus aulas, con estudiantes de distintas trayectorias y contextos, muchos de ellos primera generación en la universidad. Esto exige fortalecer apoyos académicos, psicológicos y sociales para favorecer su éxito formativo.
“Hoy en día la palabra clave es integralidad. Las instituciones tienen una preocupación mucho mayor por distintos aspectos de la vida del estudiante: contamos con apoyo psicológico, trabajadores sociales, más tutorías y una mayor atención al desarrollo personal. Esto es necesario porque hoy tenemos un acceso mucho más inclusivo y estudiantes con trayectorias muy diversas que requieren un acompañamiento especial”, señaló.
La Rectora también se refirió a los cambios en el perfil estudiantil y a la necesidad de que las universidades se adapten a trayectorias más flexibles y dinámicas, en un contexto donde la formación continua será cada vez más relevante. En este escenario, subrayó que el uso de tecnologías, tutorías y estrategias como cursos de nivelación o programas intensivos son clave para mejorar la retención y titulación oportuna.
Finalmente, abordó los desafíos futuros de la educación superior, destacando el impacto de la Inteligencia Artificial en los procesos formativos. En este contexto, planteó la necesidad de revisar metodologías de enseñanza, sistemas de evaluación y programas académicos, con el objetivo de preparar a los estudiantes para un mercado laboral en constante transformación.
El programa “Pensar Superior” busca generar espacios de diálogo sobre el presente y futuro de la educación superior, convocando a líderes del sector para analizar los cambios, tensiones y oportunidades que enfrenta el sistema.