Estudiantes y académicos de las carreras de Kinesiología y Enfermería del Campus Los Castaños de UDLA participaron en actividades de apoyo durante la Media Maratón de Viña del Mar y la Corrida Familiar en Valparaíso.
En ambas instancias, los equipos desarrollaron acciones de salud con los competidores, aplicando conocimientos adquiridos en su formación profesional, vinculándose con el medio en contextos reales que permiten aportar a la comunidad.

En la Media Maratón de Viña del Mar, realizada en el primer sector de playa Reñaca, una veintena de estudiantes, junto a sus académicos, se ubicó en la zona de meta para asistir a los corredores. La labor consistió en recibir a quienes requerían apoyo o primeros auxilios tras finalizar la competencia y colaborar en su traslado a la carpa de salud dispuesta en el lugar.
Esta experiencia permitió a los estudiantes poner en práctica lo aprendido en sus asignaturas, enfrentando situaciones propias de la atención en terreno y trabajando de manera coordinada con sus equipos. Además, se generó un espacio de contacto directo con la comunidad, en una actividad que reunió a personas de distintos puntos de la región en distancias de 5K y 21K.

Paulette Ávila, estudiante de tercer año de Enfermería, dijo que “vivir la media maratón desde la zona de la meta fue un desafío. Tuvimos la misión de monitorear la estabilidad de los atletas que llegaban, tanto con deshidratación, náuseas o alguna lesión y los trasladamos en sillas de ruedas. Colaboramos de forma precisa y pronta a los atletas más descompensados, junto con el centro de primeros auxilios proporcionado por el Instituto de Seguridad del Trabajo. Es un orgullo representar a la Universidad aportando salud y seguridad a la comunidad deportiva de Viña”.
CORRIDA FAMILIAR
Por otra parte, en la Corrida Familiar de Valparaíso, realizada en Plaza Sotomayor en el marco del Día Nacional del Deporte, el académico investigador de la Facultad de Salud y Ciencias Sociales, Dr. Maximiliano Torres, y la estudiante de quinto año de Kinesiología Beatriz Morales, realizaron evaluaciones a competidores.

La actividad fue organizada por el Ministerio del Deporte y el Instituto Nacional de Deportes, con recorridos de 3K y 5K, replicándose en distintas ciudades del país de manera simultánea.
Durante la jornada, se evaluó a más de 40 participantes antes y después de la competencia, con el objetivo de revisar el estado de los tejidos y de las extremidades inferiores, junto con la capacidad pulmonar. Estas acciones permitieron orientar a los corredores sobre su condición física en relación con el esfuerzo realizado durante la actividad.
“Las evaluaciones permitieron a los deportistas saber cómo se encuentran sus tejidos y cuál es el impacto que tiene el haber corrido 3 o 5 kilómetros, y si es necesario alguna medida adicional, como elongaciones, antes de retornar sus actividades habituales, evitando lesiones. La capacidad pulmonar sirvió para ver cómo se encuentran respecto de la media chilena y si además de trotar requieren entrenamiento adicional”, comentó Maximiliano Torres.

El académico agregó que “estas actividades nos permiten acercar a la comunidad lo que hacemos en la Universidad y en la carrera, y que impacta directamente en el quehacer cotidiano, como el deporte. También para que los estudiantes puedan aplicar lo aprendido directamente en terreno, promoviendo un aprendizaje más significativo”.
Beatriz Morales expresó que “me parecen muy bien este tipo de actividades, pues son una oportunidad para ver pacientes reales, personas que son deportistas o que entrenan, además de trabajar con instrumentación que no se ven detalladamente en el pregrado. Esta es una muy buena oportunidad para ir más allá de lo que hemos aprendido”.





