Pablo Santander, administrador público y Magíster en Gerencia y Políticas Públicas de la Universidad de Santiago de Chile, asumió recientemente como Director de Carrera online de Administración Pública de la Facultad de Derecho de Universidad de Las Américas. Su llegada marca una nueva etapa orientada a fortalecer un proyecto formativo que combine calidad académica, innovación y acceso a nivel nacional.
Con experiencia en el sector público, incluyendo el Ministerio de Educación y diversas municipalidades, y en educación superior, Santander proyecta una carrera alineada con las nuevas demandas del Estado, con foco en una formación actualizada y conectada con la realidad de sus estudiantes
¿Qué significa asumir la dirección de esta carrera en modalidad online?
Es un desafío muy relevante, porque no se trata solo de dirigir una carrera, sino de liderar un proyecto educativo que tiene un fuerte componente de acceso. La modalidad online permite llegar a personas que muchas veces no pueden estudiar de manera presencial, ya sea por trabajo, distancia o responsabilidades familiares.
Por lo tanto, nuestro foco es asegurar que esa flexibilidad no implique menor calidad. Al contrario, buscamos que la experiencia formativa sea sólida, con contenidos actualizados y una estructura que permita a los estudiantes desarrollarse profesionalmente en cualquier parte del país.
¿Cómo han sido sus primeros meses en UDLA?
Muy positivos. Me he encontrado con un equipo muy comprometido y colaborativo, lo que ha hecho mucho más fácil este proceso.
Siempre he creído que el trabajo en equipo es clave, y aquí he podido confirmarlo. Eso también se refleja en la calidad del proyecto que estamos construyendo.
¿Cuáles son los principales objetivos que se han propuesto para este año?
Hay varios frentes. Uno de los más importantes es consolidar la experiencia educativa de los estudiantes, fortaleciendo los contenidos y su organización dentro del aula virtual.
También estamos iniciando un proceso de acreditación internacional en educación online, que busca garantizar estándares de calidad en el diseño instruccional de los cursos. A eso se suma el desarrollo de programas de especialización, como diplomados o cursos, que permitan a los estudiantes proyectar su formación más allá del pregrado.
La idea es que el estudiante no vea la carrera como un punto de llegada, sino como parte de una trayectoria formativa continua.
¿Qué sello distintivo tendrá la carrera en los próximos años?
El foco está en formar profesionales actualizados, capaces de responder a las nuevas demandas del Estado. Hoy la gestión pública requiere manejo de datos, comprensión de herramientas digitales y también una mirada ética en el uso de tecnologías como la inteligencia artificial.
Queremos que nuestros egresados no solo comprendan la institucionalidad, sino que sean agentes activos en su mejora, con una gestión eficiente y orientada a las personas.
En esa línea, ¿qué innovaciones se están implementando en la carrera?
Estamos trabajando en varias líneas. Por un lado, en la actualización constante de contenidos, lo que en modalidad online es más dinámico que en formatos tradicionales.
También estamos fortaleciendo el acompañamiento al estudiante, con equipos dedicados a resolver dudas y apoyar su proceso formativo. A eso se suman tutorías en asignaturas críticas, como matemáticas o inglés, donde hemos detectado brechas de entrada.
Otro aspecto relevante es el trabajo colaborativo. Aunque la modalidad es online, incorporamos actividades grupales porque esa es una habilidad fundamental en el mundo laboral, especialmente en el sector público.
¿Cómo se relaciona la carrera la Vinculación con el Medio y las instituciones públicas?
Estamos avanzando en la generación de convenios con instituciones del Estado, como la Tesorería General de la República y distintas municipalidades.
Además, a través de asignaturas con enfoque práctico, los estudiantes pueden desarrollar proyectos o propuestas que aporten a resolver problemáticas reales, por ejemplo, apoyando a municipios o incluso a organizaciones como juntas de vecinos en la formulación de proyectos.
La idea es que la formación tenga un impacto concreto en el entorno.
¿Qué oportunidades ofrece la modalidad online frente a la educación tradicional?
Una de las principales es la flexibilidad. El estudiante puede organizar sus tiempos y acceder a los contenidos desde cualquier lugar. Pero además, permite actualizar contenidos de manera más rápida y trabajar con metodologías como estudios de caso o simulaciones, que enriquecen mucho el aprendizaje.
Muchos de nuestros estudiantes ya trabajan en el sector público, por lo que ese cruce entre experiencia laboral y formación académica genera un aprendizaje muy significativo.
¿Qué mensaje le daría a quienes están estudiando o evaluando ingresar a la carrera?
Que aprovechen esta oportunidad. La educación online exige compromiso, pero también entrega herramientas muy potentes para el desarrollo profesional.
Nuestro compromiso es ofrecer una formación de calidad, con docentes que no solo tienen experiencia académica, sino también en el sector público. Y a quienes están comenzando, especialmente si llevan tiempo sin estudiar, decirles que es un proceso desafiante, pero completamente posible.