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La Directora de Desarrollo Profesional y Egresados, Patricia Pinto, informó que la Universidad normalizó, durante 2022, el volumen de prácticas profesionales realizadas por los estudiantes en las diversas carreras que imparte la institución, alcanzando las 10 mil durante el segundo semestre. Asimismo, afirmó que la aprobación de asignaturas de prácticas superó el 90% -durante el mismo periodo- mientras que la reprobación no fue de más del 2%. 

Las cifras fueron entregadas en el marco del Tercer Consejo Asesor de Empleabilidad, en el que participan destacados representantes del mundo laboral, quienes fueron convocados en esta ocasión para discutir sobre dos temas relevantes: qué aspectos sería importante evaluar en los centros de prácticas y respecto de los practicantes; y qué rol debe tener el docente-guía, desde la perspectiva del centro de práctica y cómo se puede fomentar la interacción entre ambos y con la universidad. A esta instancia también asisten normalmente el Vicerrector Académico, Jaime Vatter; el Decano de la Facultad de Derecho, Daniel Montalva; el Decano de la Facultad de Ingeniería y Negocios, Gonzalo Islas, además del equipo de la Dirección de Desarrollo Profesional y Egresados.

La Rectora, Pilar Romaguera, quien lidera el Consejo Asesor de Empleabilidad, agradeció la presencia de los destacados profesionales y comentó que “las áreas que son necesarias evaluar en los centros de práctica es un tema que considero de la mayor relevancia. Mi experiencia más práctica fue como Decana de la Facultad de Educación, ahí las prácticas profesionales son muy guiadas, estructuradas, institucionalizadas. El desafío que tenemos ahora es cómo avanzar en las prácticas profesionales que tienen un docente guía, pero que no necesariamente están dentro de una institución. Hoy recogimos muchas ideas interesantes”.

Los asistentes al Consejo aportaron desde sus respectivas áreas importantes puntos de vista que permiten a la Universidad enriquecer el Plan de Trabajo 2023-2024 que está llevando adelante la Dirección de Desarrollo Profesional y Egresados, y en particular la nueva Subdirección de Prácticas Profesionales, creada en agosto de 2022. Este Plan fue elaborado sobre la base de los lineamientos institucionales y de un diagnóstico acucioso elaborado para el área.

Patricia Pinto, Directora de Desarrollo profesional y Egresados, explicó que el Plan de Trabajo contempla siete etapas. “La primera de ellas fue el levantamiento de información, realizado entre septiembre y diciembre de 2022 con distintas áreas de la institución; la segunda es la realización de un diagnóstico, abordando el ámbito académico, de gestión y tecnológico; la tercera es la presentación de una propuesta de Modelos de Gestión de Prácticas; cuarta es la socialización y validación del diagnóstico y propuesta a la comunidad universitaria, con el fin de obtener retroalimentación y hacer ajustes; la quinta considera el desarrollo de la propuesta, para luego implementarla en etapas. Todo el proceso de desarrollo e implementación, que es la sexta etapa, debiera estar listo en julio de 2024 para, a contar de ese momento, hacer el seguimiento de la propuesta, como última etapa, de acuerdo con el proceso definido para ello, y siempre considerando aspectos de mejora”.

Respecto de los temas abordados en este Tercer Consejo, Marcia Salas, presidenta del Colegio de Relacionadores Públicos de Chile, se refirió al rol del docente-guía en relación con el centro de práctica, y manifestó que, a su juicio, es fundamental que el docente sea un profesor disciplinar. “Es decir, si es un alumno de Relaciones Públicas, que sea un relacionador público el profesor de práctica, el evaluador; porque al tener contacto con el centro de práctica le va a dar mayor credibilidad y confianza, y en última instancia le va a incorporar algunos elementos que el alumno ya ha estado desarrollando en la carrera. Sería vital que no sea solamente un profesor que lleva los documentos y ve si se están cumpliendo las competencias; sino que, además, refuerce los contenidos en una reunión, por ejemplo, y que se mantenga en contacto con el supervisor del alumno. También es vital que conozca al estudiante, que se vincule con él/ella”.

Hernán Bezamat, Director en O4 Outplacement, con vasta trayectoria gerencial y que se dedica a procesos de reinserción laboral, agregó que en muchas ocasiones los estudiantes hacen la práctica profesional pero no logran ningún logro o proyecto especial durante ella. En ese sentido, planteó que “más que hacer la práctica, se debe hacer foco en cuál es el proyecto que se desarrollará durante esa práctica. En ese sentido, la Universidad puede exigir logros concretos, como por ejemplo, conocer hábitos de trabajo o solicitar la realización de algún emprendimiento, aunque sea pequeño”. 

Paulina Andrés, Directora Nacional de Comunidad Hogar de Cristo y que recibe habitualmente alumnos en práctica de UDLA comentó que los estudiantes y egresados de la Universidad son “tremendamente comunitarios, muy enfocados en los programas sociales. Nosotros trabajamos en ámbitos de pobreza extrema, de alta vulnerabilidad y los estudiantes de UDLA nos asombran cómo se integran a los equipos, lo que deja en evidencia su formación. En ese sentido, comprendernos mutuamente es clave. Siempre digo que se debe comenzar por una inducción cruzada que permite encontrar los cruces más idóneos para desarrollar un buen proyecto. Así, finalmente se diseña una experiencia que tiene sentido de proyecto, entendiendo quiénes somos mutuamente. También es positivo hacer evaluación cruzada. Es decir, que no solamente nosotros evaluemos al estudiante, sino que él/ella nos evalúe a nosotros”.

 

 

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