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La académica de la Escuela de Agronomía de UDLA, Cecilia Ramos, desarrolló un importante hallazgo científico relacionado con la industria agrícola. Este confirma la presencia en Chile de una nueva bacteria de la cual no se tenía registro en territorio nacional.

Este resultado se obtuvo a partir de la investigación titulada “First Report of Bacterial Canker Caused by Pseudomonas syringae pv. morsprunorum, race 1 on sweet cherry in Chile” (Primer reporte de cancro bacteriano causado por Pseudomonas syringae pv. morsprunorum, raza 1 en cereza dulce en Chile), publicada en la revista científica Plant Disease.

La también secretaria académica de la Escuela de Agronomía, especificó que este trabajo “consistió en identificar y diagnosticar la presencia de la bacteria Pseudomonas syringae pv. Morsprunorum, raza 1, en plantas de cerezo. Además, se pudo determinar que coexiste junto a otras especies de pseudomonas y muy posiblemente actuando en sinergia, causando la principal enfermedad en cerezos, llamada Cáncer bacterial”.

El equipo con el cual trabajó Cecilia Ramos para alcanzar este relevante logro, estuvo conformado también por Evelyn Silva-Moreno y Julia Rubio, integrantes del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Chile, junto a Héctor García, Elisa Miranda, Miguel López, Samuel Parra y Carlos Rubilar, miembros de Laboratorios Diagnofruit.

Entre los principales aportes obtenidos con este estudio, se encuentra alertar a la comunidad nacional e internacional de la presencia de una nueva bacteria en el país, con todas las implicancias sanitarias y económicas que genera o puede generar su impacto. Esto fue realizado en el 27avo Congreso de la Sociedad Chilena de Fitopatología.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ratificó la denuncia emanada de esta investigación, encontrando la bacteria en cuestión en el desarrollo de sus muestras. A nivel de productores y exportadores, se levantarán alertas, especialmente, por las restricciones de los distintos mercados, con lo cual se adoptarán medidas sanitarias y de control más exhaustivas para generar trabajos colaborativos, y así, determinar los alcances e implicancias futuras.

Para Cecilia Ramos, este estudio científico “abre caminos a nuevas investigaciones, como es conocer cómo evolucionan las poblaciones de Pseudomónidos, más allá de Pseudomonas syringae pv. syringae y Pseudomonas syringae pv. morsprunorum, que comúnmente comparten nicho y establecen un flujo de genes constante entre diversas poblaciones. Esto permite, entre otras cosas, controlar de forma más dirigida las poblaciones de alto riesgo”.

Pueden revisar la publicación científica en el siguiente link.

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