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Conforme a los lineamientos de las autoridades educacionales y sanitarias, y considerando que el 95% de nuestros estudiantes tiene su esquema de vacunación completo, UDLA ha programado el año académico 2022 en formato presencial.

Así, en el primer semestre, las clases para todas las carreras y regímenes se impartirán de manera presencial, excepto para los programas que se definen como online o semipresenciales. Sin perjuicio de lo anterior y considerando la buena evaluación de algunas metodologías virtuales implementadas en estos últimos años, se continuará con un porcentaje de clases virtuales, las cuales en su mayor parte serán sincrónicas, así como también se mantendrá un uso de las metodologías complementarias de simulación.

A dos meses del retorno, Alejandro Zamorano, Prorrector de Universidad de Las Américas, analiza las expectativas, desafíos y comparte con la comunidad educativa cómo será este proceso.

¿A partir de qué parámetro se toma la decisión de volver a clases presenciales?

El Ministerio de Educación junto al Ministerio de Salud han dado algunas indicaciones para que las instituciones puedan optar a dar clases presenciales. Estas, incluyen las condiciones de aforos en recintos y está condicionado a tener al menos 80% de estudiantes vacunados con al menos dos dosis. 

En el caso de UDLA, no solo se ha sido muy estricto en el cumplimiento de esas indicaciones, sino que también se han considerado otros aspectos como:

  • Un protocolo en cada campus que permite minimizar riesgos de contagios y que ha sido revisado y certificado por la ACHS
  • Un protocolo claramente definido en caso de la existencia de un posible brote o contagio.
  • La promoción y apoyo a la vacunación masiva, lo que ha contribuido a tener actualmente un aproximado de 95% de estudiantes vacunados con al menos sus primeras dos dosis.
  • La existencia de lugares con conectividad, espacios abiertos y con demarcación adecuada para evitar aglomeraciones y mantener distancias en cada recinto del Campus (salas de clases, bibliotecas, cafeterías etc).
  • Obligación del uso permanente de mascarillas en el Campus.
  • Salas de clases habilitadas tecnológicamente con cámaras y micrófonos que permiten que, aquellos que no puedan asistir presencialmente, accedan a las clases a través de las plataformas habilitadas especialmente para esto.

Estos aspectos, sumado al reconocimiento de la buena aplicación de nuestros protocolos, por parte de las autoridades fiscalizadoras, nos permite tomar la decisión de volver presencialmente a clases, siempre y cuando las condiciones sanitarias lo permitan.

¿Cómo será este retorno seguro?

Será un retorno que permitirá, por un lado, entregar tranquilidad a la comunidad educativa, ya que están todos los resguardos para evitar contagios y aprovechar las clases presenciales y los campus de manera física.

Y, por otro lado, significará un desafío para que todos como comunidad estemos pendientes de cumplir estrictamente los aforos, demarcaciones, usos de mascarillas, entre otros. Hemos visto con mucho agrado cómo los estudiantes, académicos y funcionarios han respondido muy bien a los protocolos y han respetado las indicaciones cuidando sus campus.

Finalmente, ante cambios en la situación sanitaria, existen los medios para volver a disminuir la presencialidad si fuese necesario, pero siempre manteniendo la calidad de los aprendizajes.

El año pasado, la Asociación Chilena de Seguridad otorgó Sello Covid-19 a las tres sedes de UDLA. Eso es sin duda es un respaldo a todas las medidas preventivas que ha realizado la Universidad para cuidar a los estudiantes, académicos y funcionarios.

Nos entrega una señal de confianza muy importante, ya que, al otorgarse este Sello, significa que hemos sido rigurosos en todos nuestros protocolos y puestos a prueba aprobando satisfactoriamente todos los aspectos.

¿Cómo ayuda la presencialidad al desarrollo de los estudiantes?

Si bien hemos aprendido que la virtualidad ha permitido cubrir todos los aspectos de aprendizaje, creemos también que existen aspectos prácticos que pueden ser valiosos de ser realizados presencialmente. Sobre todo, porque permite la interacción con otros estudiantes.

Durante la pandemia UDLA invirtió en salas híbridas y plataformas para, de esta forma, dar curso a todos los programas de estudios. ¿Cómo valora estas herramientas?

Efectivamente, durante los últimos años Universidad de Las Américas ha invertido una cantidad significativa de recursos para habilitar prácticamente todas sus salas con monitores, cámaras y micrófonos especialmente adaptados para dar clases virtuales.

Estos equipos, que son de fácil uso e incluso distinguen sonidos de modo de que no existan distorsiones, son de muy alta resolución y capacidad, incluso en salas grandes o auditorios.

Actualmente son más de 300 salas a nivel nacional que están adaptadas para que los estudiantes puedan estar virtualmente presentes en las clases que se dictan. Creemos que esta enseñanza tipo “híbrida” llegó para quedarse en muchas asignaturas.

En caso de que la situación sanitaria cambie, ¿UDLA está preparada para seguir con las clases online durante este año?

Absolutamente. En los últimos años, UDLA ha demostrado que puede seguir haciendo clases de óptima calidad en forma virtual. Tenemos la capacidad y la flexibilidad de ofrecer clases online, presenciales o hibridas en cualquier momento.

¿Qué expectativas y desafíos tiene UDLA para este retorno a la presencialidad? 

Nuestra expectativa es volver a clases con sedes y campus que ofrezcan todos los requerimientos a la comunidad. Para todos será desafiante mantener la disciplina y rigurosidad que se requiere para evitar contagios, pero se ha construido una cultura de respeto entre todos los que ya han asistido presencialmente.

La efectividad en la gradualidad del retorno efectuada en los últimos meses, nos permite pensar que podremos disfrutar de las clases presenciales de forma óptima, pero siempre, atentos por si la crisis sanitaria cambia y debemos volver a la virtualidad o semi presencialidad.

 

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