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Una de las actividades correspondientes a la V Escuela FEDU-UDLA versión verano 2022, fue la charla “Diversidad y emociones en el saber pedagógico y la práctica docente”, liderada por la ganadora Premio Nacional de Educación 2021, Nolfa Ibáñez.

La profesional abordó frente a más de 100 asistentes los grandes desafíos de la educación en Chile contextualizándolos en el quehacer de las y los profesores y su proyección hacia las y los estudiantes que se están formando para ser docentes.

Las palabras de la Doctora en Educación de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano comenzaron con un análisis a la educación nacional: “No está bien. El sistema escolar en Chile no funciona como corresponde, ni siquiera a nivel de la elite, para quien fue diseñado. Estoy convencida que los únicos que pueden cambiar la educación son los profesores; espero que podamos movilizar a nuestros colegas para que vuelvan a visibilizar sus talentos y capacidades”.

En esa misma línea hizo una crítica a las políticas públicas en esta área, sosteniendo que “tienen un marcado énfasis en el control y la rendición de cuentas e invisibiliza la capacidad de innovación y talento de los profesores para producir cambios de transformación entorno al propósito en común que tenemos, el cual no es otroque los estudiantes aprendan”.

Tras eso, Ibáñez compartió con los asistentes algunos aspectos a reflexionar para la práctica cotidiana. Uno de los puntos tratados fueron las concepciones sobre el aprendizaje que tienen los profesores: “Las investigaciones nos muestran que, si bien los profesores aceptan las teorías del tipo constructivas, no hay coherencia suficiente con la práctica pedagógica. Sin duda uno de los factores puede ser que 14 o 15 años en el sistema escolar, obviamente pesan más que 5 años en la universidad. También puede ser que la Formación Inicial Docente no se aplique en el aula universitaria ”.

Con respecto a la reconceptualización de la diversidad en educación, la Premio Nacional de Educación explicó que “se entiende la diversidad como la consecuencia de modos distintos de construir significados que dan lugar a una visión de mundo diversa en algunos o muchos sentidos, no mejor o peor, sino solo diferente. Esto se constituye según el modo de convivencia, por lo que distintos procesos de socialización tienen como consecuencia distintas configuraciones de mundo”.

Finalmente, Ibáñez abordó las emociones de los docentes afirmando que “todos los profesores deben hacerse cargo de sus emociones, deben considerarlas. Supongamos que un niño tiene miedo, le preguntamos y solo le decimos “no tienes que sentirlo, está todo ok”. Eso desvaloriza la emoción del estudiante por muy pequeño que sea. Debemos hacernos cargo de esa emoción y considerarla. Preguntarle por qué tiene miedo, sentarme con él”.

Las actividades de la Escuela de Verano de la Facultad de Educación seguirán esta semana con el  cronograma que se expone a continuación. Para conocerlo e inscribirte, pincha aquí.

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