Logo

Habitualmente el ingreso de nuestros hijos al escenario escolar implica momentos bastante altos de ansiedad, no solo para los padres que deben confiar el cuidado de sus hijos durante parte importante del día al colegio, sino que también para los pequeños que deben enfrentarse a un ambiente completamente nuevo, incierto y donde no conocen a nadie.

“Lo anterior es un desafío importante en el desarrollo de toda familia, pero existen algunos elementos que pueden esgrimirse para manejar la ansiedad y hacer de este tránsito a la vida escolar un momento más apacible. En este sentido, lo más importante para lidiar con la ansiedad es generar una alianza de confianza entre padre, madre, con su hijo e hija, que permita la expresión de lo que se siente o lo que se piensa, y trabajar en ello juntos”, explica Catalina Valenzuela, Directora de la Escuela de Psicología de Universidad de Las Américas.

Para lograr lo anterior, la profesional comparte los siguientes consejos:

  • Es fundamental que tu hijo vea en ti confianza, seguridad y comprensión, que le reflejes la ansiedad o temor que ves en su cara señalando cosas como “tienes carita de que te asusta ir al colegio” o “veo en tu cara que estás ansioso por entrar al colegio”, de manera de generar un espacio seguro donde el niño pueda abrir sus sentimientos y conversar alternativas para que esos sentimientos se expresen sin dificultad.
  • También se debe instalar el escenario escolar con tiempo. Semanas antes del ingreso al colegio hablen de eso con naturalidad, haciéndole algunas preguntas que sirvan para compartir impresiones. En este sentido le pueden consultar ¿Cómo te imaginas que va a ser tu sala? ¿Qué te gustaría llevar de colación al colegio? ¿Qué quisieras jugar con tus compañeros en el recreo? De manera de permitirle al niño visualizarse en ese espacio y poder manejar mejor sus expectativas.
  • Practicar las rutinas y generar hábitos. Esto quiere decir que semanas antes del ingreso a la escuela se deben ordenar los horarios de dormir, levantarse, alimentarse, cepillarse los dientes y cosas en esa línea, para que no se exija este comportamiento justo al ingreso al colegio. Los niños necesitan rutinas y hábitos, esto les permite tener la sensación de control y con ello baja la ansiedad.

Finalmente, la experta de Universidad de Las Américas comenta que hay otros elementos que pueden ser de utilidad para enfrentar este proceso. “La primera semana de ingreso a clases no hay que ser tan estricto, no es necesario que el niño o niña vaya perfectamente vestido y peinado, tampoco se le debe impedir llevar un juguete que puede darle seguridad. Es importante negociar y avanzar hasta que se sienta seguro y confiado, porque los niños necesitan objetos o personas transicionales, aquello que les da seguridad hasta que se acostumbren a su nuevo escenario”.

También es importante hacer las cosas con tiempo y preocuparse de tener todo listo para no estar estresado la semana de ingreso al colegio. Así la mamá o el papá pueden estar disponibles para calmarlo o contenerlo en caso de que aumente la ansiedad. Por último, Catalina Valenzuela aconseja “buscar un momento para poder hablar con el niño de cómo estuvo su día, qué cosas pensó y sintió, y qué le gustaría cambiar. Esto afianza el lazo de confianza y entrega la certeza de que tanto papá o mamá están disponibles, atentos y confiados en sus capacidades”.

Comparte: