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El Dr. Álvaro Huerta, coordinador del Grupo de Investigación en Salud, Actividad Física y Deporte (ISAFYD) de UDLA Sede Viña del Mar, desarrolló junto a un equipo de académicos de universidades de España, México, Argentina y Chile, un estudio orientado a determinar la confiablidad de una prueba para evaluar la fuerza muscular de las extremidades inferiores en adultos jóvenes sanos chilenos y españoles.

Se trata de la investigación denominada “Test–Retest Reliability of Functional Electromechanical Dynamometer on Five Sit-to-Stand Measures in Healthy Young Adults”, que verificó la confiabilidad del test “Sit to Stand” (sentarse- pararse), a través del uso de un dinamómetro electromecánico funcional, para medir la fuerza y velocidad del movimiento en el grupo etario mencionado.

En el estudio, además del Dr. Huerta participaron los académicos Luis Chirosa, del Departamento de Educación Física y Deporte de la Universidad de Granada, España; Daniel Jerez, Francisco Guede y Claudia Miranda de la Facultad de Ciencias de la Rehabilitación de Universidad Andrés Bello (Santiago y Concepción); Iris Guzmán, de la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas de la Universidad Autónoma de Guerrero de México; Leonardo Intelangelo, del Grupo de Investigación Muscoloesquelética de la Universidad del Gran Rosario de Argentina y Pedro Delgado, del Departamento de Educación Física, Deportes y Recreación de la Universidad de La Frontera.

¿Cuál fue el objetivo del estudio?

El principal objetivo fue determinar la confiabilidad la prueba “Sit to Stand” en adultos jóvenes menores de 40 años. Esta prueba es comúnmente utilizada en población adulta y adulto mayor, con patologías asociados como sarcopenia. Permite recolectar información para estimar el nivel de calidad muscular que este grupo tiene, principalmente en los músculos de las piernas. Es una prueba funcional, es decir, en base a ella replicamos conductas que las personas debiesen tener en su día a día, en actividades cotidianas, como sentarse y ponerse de pie. Tiene distintos protocolos que son validados y aceptados por la comunidad científica y nosotros quisimos adecuarlo para trabajar con la población adulta joven sana.

¿Qué metodología y muestra utilizaron?

En una población más joven esta prueba se torna un poco más fácil, perdiendo un poco su validez, por lo que en el estudio utilizamos un dispositivo llamado dinamómetro electromecánico funcional, que permite obtener información de manera más confiable, evaluando cinco repeticiones del movimiento de sentarse y pararse, aplicando una carga de 5, 10 y 15 kilogramos de resistencia, comprobando cuáles eran las variables físicas que cada una de las personas iba ejecutando en base a la fuerza, velocidad del movimiento, aceleración y sobre todo la potencia muscular generada.

Esto se evalúa en dos instancias, por eso es “test-retest”, obteniéndose luego la confiabilidad de la prueba y si esta es estable para ser aplicada en población adulta joven sana. La muestra estuvo conformada por 16 personas, españoles y chilenos, en un rango de edad entre 20 y 23 años. Estudiamos este grupo pues, según indicadores internacionales, la población está siendo cada vez más sedentaria y las enfermedades que antes afectaban a los adultos mayores ahora se están presentando en adultos jóvenes, adolescentes y niños.

dultos mayores ahora se están presentando en adultos jóvenes, adolescentes y niños.

¿Cuáles son los principales resultados de la investigación?

Este estudio demostró que el dinamómetro electromecánico funcional es un instrumento confiable para medir los valores de la calidad muscular, de fuerza y movimiento mediante la prueba “Sit to Stand” en adultos jóvenes sanos. Es una prueba fácil de ejecutar y de interpretar sus resultados. El sentarse y ponerse de pie es uno de los movimientos motores más frecuentes en la vida diaria y, aunque el test ha sido ampliamente utilizado en adultos mayores, ahora también sabemos que tiene una confiabilidad alta para evaluar la capacidad funcional de adultos jóvenes.

¿Qué otros aportes destacas del estudio?

Este trabajo se realizó en conjunto con académicos de universidades de España, México, Argentina y Chile, donde los profesionales investigadores aportaron de distintos ámbitos, por ejemplo, desde la actividad física, la salud pública, la población adulta, entre otros. La investigación conjunta entre profesionales expertos de diferentes países y universidades da más validez al estudio realizado. Además de entregar nuevas herramientas para evaluar la calidad muscular de manera válida y confiable, este trabajo interdisciplinario interuniversitario permite ampliar el conocimiento del área, con datos reales y confiables.

Un artículo sobre esta investigación fue publicado por la Revista International Journal of Environmental Research and Public Health y puede verse a través del siguiente link.

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