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Felipe Araya Quintanilla es Licenciado con distinción en Kinesiólogía, Magíster en Medicina y Ciencias del Ejercicio de la U. Mayor, Magíster en Investigación Sociosanitaria de la Universidad de Castilla – La Mancha (UCLM) y candidato a Ph.D en Investigación sociosanitaria y de la actividad física, UCLM.


Actualmente es coordinador académico en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Dirección de Investigación de UDLA e investigador pre-doctoral del Centro de Investigación de Rehabilitación en Salud (CIRES). El profesional tiene 37 artículos publicados como autor (co) indexados en Scopus y WoS y es revisor de diferentes revistas científicas, siendo evaluador en “Journal of Pain Research”, una de las 25 revistas del primer cuartil más importantes del área del dolor a nivel mundial.

Actualmente, es el académico de UDLA con mayor productividad, lo que le permite estar en el 1er lugar en el ranking de la base de datos Scopus de UDLA a nivel nacional. Además, se ubica en el 20º lugar en Chile en el ranking mundial “ExpertScape”, que clasifica objetivamente a los investigadores e instituciones por su experiencia en investigación en más de 29.000 temas biomédicos, específicamente en las disciplinas de “Exercise Therapy”, y en 2° lugar en “Chronic shoulder Pain”.

Por otra parte, es evaluador metodológico de ensayos clínicos de la base de datos de fisioterapia australiana PEDro y Miembro de Grade Working Group (World organization for Making Health-Care decisions), entidad mundial más importante para graduar la calidad de la evidencia científica.

¿Qué te motivó a dedicarte a la investigación científica?

Fue casi por el destino que se fue dando de manera natural, aunque debo ser sincero y dar mucho mérito y gratitud al Dr. Héctor Gutiérrez, quien fue mi profesor en el pregrado y me impulsó en este camino. Hace 10 años atrás, invitaba a ciertos alumnos a formar parte de un grupo que querían buscar evidencia científica de forma voluntaria e incipiente todos los viernes por la tarde.

Esto fue un inicio para descubrir y pensar algo más allá.  Él era casi el único académico que citaba autores, mostraba artículos, rompía paradigmas y de cierta forma eso me voló la cabeza. Comencé a cuestionarme cosas y finalmente ese es el espíritu de la investigación, como decía René Descartes: “para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas”.

Al egresar se me dio la oportunidad de realizar algunas ayudantías en Metodología de la Investigación con el compromiso de especializarme en el área, lo cual acepté y realicé dos diplomados de post-título en el área de investigación y bioestadística, básicamente ya tenía el virus y estaba infectado del querer saber más, descubrir y obvio publicar, que lo logré estando en el cuarto año de mi carrera.

Seguí ligado a la universidad y de a poco se fueron dando las cosas para abrir puertas y espacios para el desarrollo académico e investigativo. Ha sido de dulce y agraz, pero para mí es tremendamente satisfactorio trabajar en esta área y contribuir desde esta perspectiva. En este apoyo, hay personas muy importantes, en el último tiempo; el Director de Investigación, el Dr. Hernán Cañón, que ha depositado una gran confianza y apoyo a mi trabajo.

¿Cuáles son los principales logros en las investigaciones que realizas?

Yo creo que hay dos miradas en esta pregunta. A nivel personal, el publicar, patentar cosas y ver tus nombres en las bases de datos es algo tremendamente bonito. Tiene que ver con tu visualización, cómo te verá la gente en algunos años más y cómo nuestras investigaciones servirán para crear cosas nuevas.

Por otra parte, está la satisfacción de contribuir a la población naciona, lo cual es muy importante porque una publicación puede tener mucho peso metodológico, pero si no le sirve a alguien, poco importa. Nuestra mirada hoy es publicar investigaciones de alto en impacto, que sean de buena calidad, pertinentes y sobre todo que les sirva a las personas, pacientes y colegas.

¿Cómo estas investigaciones pueden tener un impacto en la comunidad?

Afortunadamente la gran mayoría de nuestras investigaciones son asociadas a la aplicación clínica, ya que nuestras líneas de investigación son en pacientes con lesiones músculo-esqueléticas, envejecimiento y salud y dolor crónico. Esto nos muestra de forma directa cómo mejoran las personas con algún tratamiento o qué variables están asociadas y pueden influir en las mejorías de nuestros pacientes.

Casi toda la evidencia de donde se basan nuestros tratamientos son internacionales. Por lo tanto, nuestras poblaciones de estudio son diferentes a los sujetos estudiados en Estados Unidos, Europa, etc. Entonces cuando dicen, no me sirvió el tratamiento, es porque quizás la aplicación clínica viene desde otra población y la validez externa cae al suelo. Eso no significa que el estudio sea malo, sino que el profesional no sabe aplicar esa evidencia.

Por eso es importante investigar acá, porque tenemos la oportunidad de ver cómo funciona en nuestra gente. Creo que aún falta acercar más el estudio científico a la comunidad; uno tiende a quedarse en la oficina, analizando datos, redactando, pero la gente necesita saber también los resultados. Eso no es tan fácil porque no hay muchas instancias, pero es un desafío de la divulgación científica y educación a la comunidad. Es algo que he estado pensando en el último tiempo cómo resolver.

¿Cuáles son las proyecciones de su trabajo científico?

En lo inmediato debo terminar la línea de publicaciones de la tesis doctoral que ya está casi lista. Posterior a eso, lo lógico es postular a fondos más grandes e internacionales, en este momento tenemos asociatividad con gente de Brasil y España, lo que es muy bueno.  Además, pienso realizar alguna estancia postdoctoral, un fellowship en el Centro de Estudios Sociosanitarios de UCLM, uno de los 10 centros de investigación más potentes de Europa.

Si hablamos de indicadores, mi propósito es seguir publicando en cantidad y calidad. Actualmente estamos trabajando fuerte con CIRES y nuestro objetivo es llegar a 10 artículos anuales, lo que no es menor ni fácil por varios factores; pero estamos dando nuestro máximo esfuerzo para lograrlo.

Estamos mirando alto, pero con los pies en la tierra. De esta forma espero seguir creciendo y aportando en UDLA, me siento muy cómodo con el equipo y feliz de estar en esta institución, espero seguir mucho tiempo.

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